Hoy Jugué

Categoría: Narrativas Lúdicas

Exploramos cómo los juegos de mesa construyen sentido más allá de sus reglas. Analizamos experiencias, temas y decisiones de diseño que convierten una partida en un relato: lo que se juega, lo que se siente y lo que permanece después de jugar.

  • Catán en Chile: legado, expansión y el futuro de una comunidad competitiva

    Catán en Chile: legado, expansión y el futuro de una comunidad competitiva

    El Catán competitivo en Chile no nació en salones de eventos ni en transmisiones oficiales. Nació, como muchas cosas valiosas, en una mesa de amigos. Desde ahí, ha evolucionado hasta convertirse en una comunidad activa, diversa y apasionada que hoy representa al país en torneos internacionales.

    En esta columna, revisamos sus orígenes, sus protagonistas, su presente y los desafíos del futuro.

    Los pioneros: Liga Catán Chile (2018–2022)

    La primera comunidad organizada en el país fue Liga Catán Chile, activa entre 2018 y 2022. Fundada por Richard Astaburuaga, Jaime Tapia, Gonzalo Codina, Miguel Ángel Santos y María Angélica Muñoz, nació tras coincidir en los Clasificatorios Devir 2018, donde comenzaron a notar rostros recurrentes en los clasificatorios.

    Lo que partió como un encuentro lúdico derivó en entrenamientos, ligas internas y una preparación estructurada para torneos oficiales. Aunque la pandemia y los compromisos personales redujeron su actividad con el tiempo, su aporte fue clave: plantaron la semilla de una comunidad competitiva que luego crecería en múltiples direcciones.

    La expansión: Catán CyC y la Liga de Titanes

    En paralelo, un grupo encabezado por Julio “Dentista” San Martín y Arturo “Arfa” Sandoval descubría la expansión Ciudades y Caballeros (CyC). La profundidad estratégica del formato fue tal que decidieron enseñarlo a otros jugadores ya familiarizados con el Catán base. La reacción fue casi unánime: quien lo probaba quedaba enganchado. Así nació Catán CyC Chile, que, al no encontrar torneos existentes, optó por organizarlos por cuenta propia.

    Durante la pandemia emergió también la Liga de Titanes CyC, conectando a jugadores chilenos con comunidades como Lima Catán Team y facilitando la participación en torneos internacionales. De ahí surgió el grupo Partidas CyC Internacional, que comenzó con 48 jugadores de seis países y hoy reúne a 96 participantes de 11 países, incluyendo Canarias, todo de forma autogestionada.

    Su misión: difundir Catán y sus variantes, profesionalizar los torneos y fortalecer una comunidad internacional cohesionada.

    La consolidación: Catan Universe Chile

    Con el avance de la pandemia en 2020, la escena competitiva migró al formato digital. Fue en ese contexto que nació Catan Universe Chile, a través de un grupo de WhatsApp representado por Pablo “Lito” Astudillo. El aislamiento físico potenció el vínculo virtual, y las partidas online se multiplicaron.

    El contacto con jugadores mexicanos —con mayor experiencia en torneos virtuales— permitió replicar formatos internacionales y lanzar una serie de torneos online entre 2020 y 2023. A partir de 2023, la comunidad retomó los eventos presenciales, organizando torneos con más de 80 participantes por temporada, consolidándose como los eventos más relevantes del país.

    Hoy, Catan Universe Chile se ha convertido en un espacio altamente profesionalizado. Su foco está en difundir el juego en colegios, universidades y espacios laborales, y fomentar el desarrollo competitivo, promoviendo la mejora continua de sus jugadores y apoyando la representación chilena en campeonatos internacionales.

    La nueva camada: La Secata del Catán

    A fines de 2023 nace La Secata del Catán, un grupo formado por jugadores novatos que decidieron entrenar formalmente para competir. Siguiendo el ejemplo profesional de Catan Universe Chile, comenzaron a prepararse bajo los reglamentos internacionales de Catan Studio y el Mundial de Catán, formando su propia liga de entrenamiento, en constante expansión.

    En 2024 dieron un paso clave: comenzaron a organizar torneos presenciales en alianza con tiendas de juegos de la Región Metropolitana. Su apuesta no es solo organizativa, sino también formativa: buscan descubrir y preparar nuevos talentos, con el objetivo de que el mejor jugador o jugadora del país represente a Chile con un gran nivel en el escenario mundial.

    Una comunidad competitiva

    Desde las primeras reuniones informales hasta ligas que cruzan fronteras, la comunidad competitiva de Catán en Chile ha demostrado capacidad organizativa, pasión por el juego y una vocación permanente por la excelencia.

    Hoy conviven generaciones, formatos y estilos diversos, pero todos comparten un propósito común: hacer de Catán no solo un juego, sino una forma de construir comunidad, desarrollar habilidades y representar al país en el tablero global.

    Sin embargo, la gran tarea pendiente sigue siendo la expansión competitiva hacia las regiones. Grupos organizados ya existen en La Serena, Coquimbo, Llay Llay, Rengo, Quilpué, Viña del Mar, Concepción, Valdivia, Puerto Montt, Chiloé y Punta Arenas, pero la concentración de torneos en Santiago limita las oportunidades de descubrir nuevos talentos.

    La comunidad sigue creciendo, y tu nombre podría ser el próximo en destacarse. ¿Te animas a dar el paso y competir por ser campeón o campeona de Chile?

    Quién sabe… quizá el próximo campeón mundial venga de esta larga y angosta faja de tierra.

  • Manifiesto (de Miguel Suárez)

    Manifiesto (de Miguel Suárez)

    Yo no diseño por diseñar
    ni por tener un proto veloz,
    diseño porque la mesa
    tiene sentido y corazón.
    Tiene corazón de tierra
    e intercambio de ovejita,
    es como el agua en cubitos
    santigua victorias y penas.
    Aquí se encajó mi sueño
    con influencia europea,
    cubos de trabajadores
    con olor a madera.
    Que no son cartas de ricos
    las que llenan mis prototipos
    mi diseño es de los andamios
    para alcanzar más mesas,
    que el diseño tiene sentido
    cuando palpita en las venas
    del que morirá jugando
    el juego verdadero,
    no las reviews fugaces
    ni las famas extranjeras
    sino el diseño de un juego
    que nos invite a la mazmorra.
    Ahí donde llega todo
    y donde todo comienza
    Juegos que ha sido valiente
    siempre será canción nueva.
    Yo no diseño por diseñar
    ni por tener un proto veloz,
    diseño porque la mesa
    tiene sentido y corazón.
    Tiene corazón de tierra
    e intercambio de ovejita,
    es como el agua en cubitos
    santigua victorias y penas.
    Aquí se encajó mi sueño
    con influencia europea,
    cubos de trabajadores
    con olor a madera.
    Que no son cartas de ricos
    las que llenan mis prototipos
    mi diseño es de los andamios
    para alcanzar muchas mesas,
    que el diseño tiene sentido
    cuando palpita en las venas
    del que morirá jugando
    el juego verdadero,
    no las reviews fugaces
    ni las famas extranjeras
    sino el diseño de un juego
    que nos invite a la guerra.
    Ahí donde llega todo
    y donde todo comienza
    Juegos que ha sido valiente
    siempre será diversión nueva.

    *Ejercicio de escritura con andamiaje, utilizando Manifiesto de Victor Jara.

  • ¿Es el ajedrez el primer juego de rol táctico? Un vistazo a su increíble legado e influencia en los juegos de mesa modernos

    ¿Es el ajedrez el primer juego de rol táctico? Un vistazo a su increíble legado e influencia en los juegos de mesa modernos

    Antes revisamos la historia del GO y ahora toca conocer más sobre otro de los juegos de mesa más antiguos que existen. Se trata del ajedrez, uno de los grandes referentes dentro de los juegos de mesa a nivel mundial, especialmente si de estrategia hablamos. Ha inspirado películas, libros, pinturas, programas de enseñanza, canciones, etc. Después del éxito de la serie “Queen’s Gambit” (Gambito de Dama, en español) su fama ha expandido mucho mas. Seguramente ha inspirado a otros juegos, imitando su mecánica o su temática.

    El ajedrez es un juego para dos jugadores que representa la batalla entre dos ejércitos jerarquizados luchando en un campo abierto con el objetivo de “matar” al rey enemigo, o lograr su rendición. Cada jugador dispone de ocho piezas (Rey, Dama, dos Torres, dos Caballos y dos Alfiles) y de ocho peones que van en la primera línea de batalla. Cada pieza tiene su propio movimiento particular. Se juega por turnos en un tablero compuesto de 64 casillas alternadas entre blancas y negras. El objetivo es provocar la rendición del contrincante.

    Historia del ajedrez

    Aunque su origen no está claro, se cree que fue creado en China o India. Se le relaciona con el juego indio “Chaturanga”, que ya poseía componentes del actual ajedrez. Alex R. Kraaijeveld, logró identificar hasta un total de 109 variables de éste juego, y el que más similitud presenta es el “Chaturanga”, aunque éste se jugaba de cuatro jugadores y los movimientos eran con dados. Enormes diferencias, y, aun así, es el que más asemeja al ajedrez moderno.

    Centrándonos en en su historia, la palabra ajedrez probablemente venga del término “shatrang” (juego del sha) haciendo referencia a la base del juego, el rey. Además de éste origen, dentro de la familia de este juego, podemos encontrar el “Xiangqi” chino y el “Shogi” japonés.

    El “Xiangqi” (juego del elefante) se encuentra documentado desde el año 800 d.C. y mantiene la misma temática que el ajedrez occidental: dos ejércitos enfrentados con el objetivo de derrotar al otro, pero es completamente diferente, por ejemplo, éste posee un río que separa los dos lados del tablero y que no todas las piezas pueden atravesar; también posee un palacio de donde el general no puede salir. Una característica importante del “Xiangqi” es que los generales nunca pueden estar cara a cara en la misma línea. ¿Recuerdas a algún juego con el tablero separado por un rio?

    El “Shogi” (juego del shogun) mantiene la lógica del enfrentamiento entre ejércitos, pero incorpora otras particularidades, por ejemplo, las piezas “capturadas” o “eliminadas” pasan a ser parte del ejercito del jugador que las capturó, además, y más sorprendente aún, es que las piezas tienen dos caras, son reversibles. Cuando una pieza llega a territorio enemigo es “promovida” y se gira para ver su otra cara. Esta pieza gana aptitudes nuevas en cuanto a sus movimientos. ¿Piezas con caras reversibles? Me parece haber visto lo mismo en algún orto lado.

    El ajedrez es un RPG

    Aunque faltan otras mecánicas, si combinamos la estrategia de cada jugada, la rejugabilidad que ofrece y que cada pieza representa un personaje distinto, obtenemos un RPG por turnos. Y sí, uno bastante duro. Tanto, que bien se podría decir que el ajedrez es un juego de rol táctico.

    En su versión más simplificada, encontramos el famoso HIVE, de John Yianni, mientras que, si nos vamos a algo más duro, encontramos el gigante Gloomhaven de Isaac Childres. La diferencia radica en que, en vez de esperar la abdicación del rey enemigo, esperamos derrotar a la IA del juego o a otro contrincante.

    Las mecánicas presentadas aquí nos evocan varios juegos de mesa modernos. Podriamos resumir algunas de las mecánicas del ajedrez en: “movimiento por cuadricula” (grid movement), “habilidad una vez por juego” (once-per-game abilities) y “pattern movement” (movimiento de patrones).

    Hive es un juego táctico inspirado en el ajedrez

    Las estrategias para lograr el objetivo de este «rey» de los juegos de mesa, continúan inventándose o mejorándose; se investigan nuevas formas de jugar, de comenzar y de acabar el juego constantemente. Esta rejugabilidad y la variedad en sus estrategias, ha provocado que los modernos computadores de hoy en día se estén imponiendo al ser humano por lejos. La capacidad de procesar millones y millones de jugadas de manera casi inmediata han hecho de los computadores modernos los reyes de éste juego. No podemos olvidar la derrota de Garry Kasparov ante la súper computadora “Deep Blue”.

    Algunas personas señalan que el ser humano comete un error al jugar el ajedrez de forma artística o científica, dado que lo importante, al parecer, es manejar la mayor cantidad posible de jugadas y/o estrategias, capacidad en donde las computadoras nos sacan ventaja. Existen, además, algunas personas que se dedican a crear y practicar juegos basados en el ajedrez, que se denominan variantes o ajedrez heterodoxo. David Pritchard escribió en 1994 la “Encyclopedia of Chess Variants” con centenares de variantes del juego.

    Para los más entusiastas, existen algunos sitios web como Chess.com donde se puede jugar online, además de practicar y revisar jugadas.

  • 10 juegos de mesa imperdibles para jugar de a dos

    10 juegos de mesa imperdibles para jugar de a dos

    No todos los juegos de mesa funcionan bien de a dos. Algunos pierden tensión, se vuelven repetitivos o quedan desbalanceados. Por eso armamos esta lista con títulos de juegos de mesa para dos, ya sea con tu pololo/a, un amigo cercano o alguien con quien compartas la mesa a menudo.

    No se trata solo juegos diseñados exclusivamente para dos jugadores, sino también de aquellos que ofrecen una experiencia equilibrada y disfrutable para dos personas, a pesar de que el sistema de juego soporta a más personas.

    En esta selección incluimos también juegos de autores chilenos -Nebula y Whispering Woods– que destacan por su diseño elegante y formato multisolitario que escala bien a cualquier cantidad de personas jugando. También incluimos Barrio, publicado en Chile por Salta pal Lao.

    Esta es nuestra selección de los mejores juegos de mesa para dos:

    Jaipur

    Jaipur califica entre los mejores juegos de mesa para dos jugadores, porque logra transportar a los jugadores a la vibrante capital de Rajastán, en un duelo comercial apasionante.

    En este juego, los jugadores asumen el rol de los comerciantes más influyentes de la ciudad. El objetivo no es solo ser el mejor, sino conseguir las dos «medallas de excelencia» que abren las puertas a la corte del Maharajá. Para ello, la clave es ser más astuto que el rival, comprando, intercambiando y vendiendo mercaderías al mejor precio, y sin descuidar a los valiosos camellos.

    Jaipur es la mezcla ideal de táctica, gestión de riesgos y la emoción del azar, lo que lo convierte en una opción fantástica para las noches de juegos de mesa para dos jugadores.

    Hive

    Si el espacio es un problema o simplemente se busca un juego para dos personas que sea distinto y desafiante, es recomendable conocer Hive. Este título, que se suma a los mejores juegos de mesa para dos jugadores, es una opción estratégica que se juega en cualquier superficie plana. Se trata de un juego de mesa para parejas que es muy práctico de transportar.

    Hive es un juego de mesa para dos jugadores que, a diferencia de la mayoría, no utiliza un tablero preestablecido. El juego base incluye veintidós piezas, once negras y once blancas, cada una con la forma de un insecto distinto y con una forma única de moverse. Las versiones Hive Carbon y Hive Pocket amplían esta experiencia con las expansiones de Mosquito y Mariquita, sumando un total de 26 piezas para aún más posibilidades.

    Una característica notable de Hive es su inmediatez, ya que no requiere un «setup» o preparación inicial. El juego comienza apenas se coloca la primera pieza. A medida que se van agregando las siguientes, estas forman un patrón que se convierte en el área de juego.

    Las propias piezas constituyen el tablero. En Hive, las piezas nunca se eliminan y no todas tienen que ser usadas en la partida. El objetivo principal es rodear por completo a la reina del oponente, mientras se intenta evitar que hagan lo mismo con la propia reina. El primer jugador que logra cercar totalmente a la reina rival, gana la partida.

    Con su mezcla de accesibilidad, profundidad estratégica y portabilidad, Hive se posiciona como una excelente adición para cualquier colección de juegos de mesa para dos jugadores. Es una opción ideal para quienes disfrutan de juegos de mesa para dos con un fuerte componente táctico.

    Cascadia

    Para quienes buscan juegos de mesa para dos que inviten a la reflexión y la estrategia, Cascadia es una excelente alternativa. Este título, que se posiciona entre los mejores juegos de mesa para dos jugadores, permite a los participantes crear y poblar hábitats de la vida silvestre del Pacífico Noroeste, convirtiéndose en una opción destacada entre los juegos de mesa para parejas y para quienes disfrutan de los juegos para dos personas.

    En Cascadia, los turnos se dedican a expandir un área de terreno personal y a incorporar vida silvestre. Cada jugador comienza con tres losetas hexagonales de hábitat. En cada turno, se selecciona una nueva loseta de hábitat emparejada con una ficha de animal. La loseta se ubica junto a las ya existentes, y la ficha de vida silvestre se coloca en un hábitat adecuado.

    El mercado de losetas y animales se presenta con cuatro opciones aleatorias, lo que exige una buena planificación para optimizar las elecciones, a menos que se use una ficha de naturaleza para seleccionar componentes de forma independiente.

    La puntuación se logra al crear grandes extensiones de hábitat continuo, lo que reduce la fragmentación y forma corredores de vida silvestre. Al final de la partida, se valoran las áreas más extensas de cada tipo de hábitat, con un bono adicional por superar a los demás jugadores en tamaño de grupo.

    Simultáneamente, es crucial posicionar las fichas de vida silvestre para maximizar sus puntos, ya que los objetivos de puntuación de los animales varían en cada partida, definidos por cartas específicas. Por ejemplo, algunos animales pueden requerir separación de los de su misma especie, mientras que otros buscan variedad en su entorno o agrupaciones específicas para sumar más puntos.

    7 Wonders Duel

    Si hay un título que se lleva los laureles entre los juegos de mesa para dos, es 7 Wonders Duel. No es casualidad que se encuentre constantemente en el top de la BGG, un referente mundial. Su brillante adaptación del clásico de Bruno Cathala y sus múltiples caminos hacia la victoria lo convierten en un imperdible para parejas y, por supuesto, en uno de los mejores juegos de mesa para dos jugadores.

    7 Wonders Duel comparte muchas mecánicas con su predecesor, 7 Wonders. A lo largo de tres Eras, los jugadores adquieren cartas para obtener recursos, avanzar en el desarrollo militar o científico, y así construir su civilización y completar maravillas. La diferencia clave, como su nombre lo indica, es que este juego está diseñado exclusivamente para dos personas.

    Las cartas no se eligen de mazos simultáneamente, sino de un despliegue de cartas boca arriba y boca abajo dispuestas al inicio de cada ronda. La estrategia radica en el momento de tomar las cartas, ya que solo se pueden adquirir si no están cubiertas por otras, y algunas jugadas permiten tomar una segunda carta de inmediato. Como en el juego original, cada carta adquirida puede construirse, descartarse por monedas o usarse para erigir una maravilla.

    Cada jugador comienza con cuatro cartas de maravilla, y construir una otorga una habilidad especial. Sin embargo, solo se pueden construir siete maravillas en total, lo que significa que uno de los jugadores se quedará sin construir una. Los recursos pueden comprarse del banco en cualquier momento, o se pueden obtener cartas que los provean para construcciones futuras; a medida que se adquieren, el costo de esos recursos aumenta para el oponente, reflejando el dominio del jugador en esa área.

    La victoria en 7 Wonders Duel puede lograrse de tres maneras: por supremacía militar (avanzando el marcador militar hasta la capital del oponente), por supremacía científica (obteniendo seis de los siete símbolos científicos diferentes), o, si ninguna de las anteriores sucede, por el jugador con más puntos al final de la partida. Esto lo consolida como un apasionante juego para dos personas.

    Patchwork

    Si hablamos de juegos de mesa para dosPatchwork es un infaltable en cualquier ludoteca. Este ingenioso título desafía a los jugadores a construir la colcha de retazos más estética y con mayor puntuación en un tablero personal de 9×9, siendo una opción sobresaliente entre los mejores juegos de mesa para dos jugadores y perfecto para parejas.

    El juego se desarrolla con los jugadores comprando retazos de un círculo común para agregarlos a su tablero personal, gestionando botones (moneda y puntos) y el tiempo. Cada retazo tiene un costo en botones y tiempo, y su colocación es clave para encajar las piezas lo más ajustado posible. El sistema de turnos se basa en el tiempo: quien esté más atrás, juega.

    Además de los ingresos por botones en los retazos, se pueden reclamar piezas de 1×1 al pasar por ellas en la pista de tiempo y bonificaciones por completar un cuadrado de 7×7. La partida termina cuando ambos jugadores llegan al centro del tablero, puntuando por los botones restantes y restando puntos por cada espacio vacío, buscando la mayor puntuación para ganar en este estratégico juego para dos personas.

    Para quienes buscan un juego de mesa para parejas con un toque especial, existe una edición San Valentín donde las losetas de colcha se transforman en bombones, añadiendo un aire más íntimo a la experiencia.

    Azul Duel

    Para los entusiastas de los juegos de mesa para dos que aprecian la estrategia abstracta y la belleza visual, Azul Duel es una joya. Esta reimplementación del aclamado clásico de Michael Kiesling invita a decorar los magníficos techos de un palacio, planteando la pregunta: ¿lucirán las bóvedas más hermosas de día o de noche? Es una opción fantástica para parejas y, sin duda, uno de los mejores juegos de mesa para dos jugadores.

    Este juego competitivo de estrategia para dos retiene la elegancia y pureza del Azul original, pero añade una dimensión táctica extra. Aquí, no solo se eligen losetas, sino que también se determina el patrón en el que estas se colocarán, creando una interacción más profunda y decisiones cruciales en cada turno. La mecánica de «jugar con la luz» y enfrentar opuestos, presente en el título, introduce nuevas consideraciones estratégicas. Azul Duel perfecciona la experiencia del Azul tradicional para un enfrentamiento cara a cara, consolidándose como un juego para dos personas imprescindible en cualquier colección.

    Barrio

    Aunque Barrio permite jugar hasta cuatro personas, la verdad es que su esencia brilla con luz propia cuando se juega como un juego de mesa para dos. Es en este formato donde la interacción y la estrategia compartida se sienten más intensas, convirtiéndolo en una propuesta ideal para quienes buscan juegos de mesa para dos que combinen planificación y un toque de interacción. La meta es construir el vecindario más atractivo, pero la clave está en que todos comparten los materiales. Esto lo convierte en una opción muy interesante para parejas y sin duda uno de los mejores juegos de mesa para dos jugadores.

    En cada ronda de Barrio, los jugadores tienen una decisión crucial: añadir recursos al mercado común o construir casas para su propio vecindario. Cada tipo de casa requiere una combinación específica de recursos, y la forma en que se conectan las casas entre sí es vital, ya que depende del tipo de barrio que se esté formando. La gestión de recursos compartidos es lo que añade la tensión y el desafío a este juego para dos personas, ya que el rival podría adelantarse o dejarte con más materiales de los que necesitas.

    Splendor Duel

    Si buscas juegos de mesa para dos que ofrezcan una estrategia profunda, Splendor Duel es una opción ideal. Este título, diseñado exclusivamente para dos jugadores, es una versión más intensa y competitiva del aclamado Splendor. Se convierte en una excelente elección para parejas que disfrutan de desafíos mentales y se posiciona entre los mejores juegos de mesa para dos jugadores.

    En Splendor Duel, el objetivo es superar al rival recolectando gemas y perlas del tablero central. Estas se usan para comprar cartas que otorgan bonificaciones, favores reales y prestigio. La partida incorpora nuevos giros estratégicos, como cartas con poderes especiales, el uso de Privilegios y una constante disputa por las valiosas Perlas.

    Con un tablero compartido y tres condiciones de victoria distintas, el juego obliga a una adaptación constante. Esto lo hace más dinámico, interactivo y tenso, manteniendo la esencia del original, pero ofreciendo un enfrentamiento más directo y emocionante, perfecto para quienes buscan un juego para dos personas con gran profundidad estratégica.

    Splendor tiene múltiples premios entre los juegos de mesa para dos personas

    Whispering Woods

    Este es quizás uno de los juegos de mesa para dos más elegantes de todo el listado. La propuesta de Whispering Woods -o El Bosque de los Susuros, como lo titularon en la edición europea de Maldito Games– propuesta minimalista, con pocos componentes y pocas reglas, lo hacen un juego de esos que te hacen pensar mucho antes de tomar una decisión en la partida.

    En Whispering Woods, el objetivo es crear senderos para los espíritus animales y así completar misiones que otorgan puntos de victoria. En cada turno, se pueden recolectar dos losetas de paisaje para expandir el bosque, o bien, una loseta de misión que representa un camino específico para futuras puntuaciones. El juego permite encadenar varios recorridos con los animales, lo que lleva a conseguir objetivos de carrera que brindan aún más beneficios. La planificación es clave: una buena estrategia permitirá recorrer múltiples senderos consecutivamente, pero un error puede resultar costoso.

    Además, para quienes disfrutan de la experiencia en solitario, Whispering Woods incluye un modo de juego individual. Punto a favor porque es un juego chileno que se estrenó en Concepción luego de su exitoso paso por la Spiel Essen 2024.

    Harmonies

    Si buscas juegos de mesa para dos que fusionen creatividad y estrategia espacial, Harmonies es una excelente elección. Destacándose entre los mejores juegos de mesa para dos jugadores, este título invita a construir paisajes y hábitats ideales para diversos animales. Es una experiencia perfecta para parejas que disfrutan de la planificación tranquila y las decisiones con impacto.

    En cada turno de Harmonies, se eligen tres fichas de terreno para el tablero personal y se pueden colocar cubos de animal sobre patrones completados. La ubicación de las fichas es clave, ya que debe cumplir con los objetivos de las cartas de animal y las reglas de puntuación del terreno. Montañas, campos y bosques tienen requisitos específicos para maximizar los puntos, y completar cartas de animal es vital para avanzar en la partida.

    El juego termina cuando no quedan fichas para rellenar el área central o un jugador tiene pocos espacios vacíos en su tablero. Gana quien logre la mayor puntuación al final. Además, se pueden añadir cartas de Espíritu de la Naturaleza para una experiencia más rica, ofreciendo efectos continuos y mayor complejidad a este ingenioso juego para dos personas.

  • Catan en Chile: celebración, desafíos y una oportunidad para crecer

    Catan en Chile: celebración, desafíos y una oportunidad para crecer

    El 2025 marcó un hito importante para Catan: su 30° aniversario. Para conmemorarlo, se organizó un torneo internacional simultáneo el pasado 28 de junio, donde distintos países participaron en una celebración que combinó competencia y comunidad. En Chile, Devir Chile fue anfitrión de un evento destacado, con más de 180 jugadores, premios atractivos y recuerdos para los asistentes. Un logro que refleja el crecimiento sostenido de la comunidad catanera nacional y el interés por profesionalizar la escena local.

    Sin embargo, este éxito contrasta con ciertas dificultades observadas en el último clasificatorio nacional. La escasa difusión, un reglamento poco claro y el cambio de fecha afectaron especialmente a jugadores de regiones, algunos de los cuales enfrentaron costos no reembolsables por cambios logísticos de último minuto. Este tipo de situaciones, aunque puntuales, generan frustración a una comunidad de jugadores que aspiran a representar a Chile en instancias internacionales.

    Lejos de enfocarse solo en los problemas, esta situación puede representar una valiosa oportunidad para avanzar hacia una escena competitiva más robusta. La comunidad chilena de Catan ha acumulado experiencia, recursos y disposición para colaborar en el desarrollo de eventos de calidad. DevirChile, como principal actor editorial del juego en el país, tiene un rol clave en liderar este proceso mediante reglamentos sólidos, comunicación oportuna y alineación con los estándares internacionales establecidos por Catan Studio y las prácticas de torneos oficiales.

    Uno de los aspectos que generó mayor debate fue el sistema de rendimiento aplicado en la final nacional. A diferencia de lo habitual en torneos internacionales y nacionales, se priorizó el puntaje acumulado de las mesas por sobre victorias contundentes. Esto generó confusión en parte de la comunidad, ya que puede interpretarse como un criterio que no premia de forma clara la estrategia y ejecución individual. La revisión y aclaración de este sistema (y otros puntos) sería un paso importante para fortalecer la legitimidad competitiva del proceso.

    Asimismo, la falta de uniformidad en la implementación de reglas entre distintas tiendas organizadoras evidenció vacíos normativos que dificultaron una experiencia homogénea para los participantes. Comprendemos que muchas tiendas no tienen experiencia previa en torneos clasificatorios, por lo que contar con una guía técnica clara y acompañamiento organizativo resulta esencial.

    Es importante reconocer que quienes participaron como jueces y colaboradores del evento lo hicieron con profesionalismo y entusiasmo. No se trata de atribuir responsabilidades individuales, sino de fortalecer los mecanismos institucionales que aseguren calidad, consistencia y equidad en el circuito competitivo nacional.

    Si Chile aspira a competir de igual a igual con referentes internacionales como Alemania, Estados Unidos o México, es necesario consolidar una reglamentación clara, transparente y técnicamente bien respaldada al estándar internacional. Para ello, se puede aprovechar el conocimiento acumulado de organizaciones chilenas con experiencia en torneos de Catan, promoviendo un trabajo conjunto entre comunidad, tiendas y editorial.

    La buena noticia es que las capacidades existen. El torneo del 30° aniversario lo demostró: hay logística, entusiasmo y una comunidad activa. Si ese impulso se canaliza adecuadamente, Chile puede consolidarse como una potencia sudamericana de Catan. El momento para fortalecer la escena competitiva es ahora, especialmente considerando los clasificatorios que se avecinan. Abrir espacios de diálogo y colaboración será clave para no dejar pasar esta oportunidad histórica.

  • Jugar a otra cosa

    Jugar a otra cosa

    Soy fanático de los juegos de mesa, y desde hace un tiempo he estado observando cómo distintas personas se acercan al juego de formas muy diferentes. Están quienes buscan ganar: siguen las reglas al pie de la letra, optimizan cada movimiento y planean todo con precisión. Pero también están quienes juegan distinto. Quienes se permiten improvisar, romper el ritmo o perder… solo por el gusto de pasarlo bien.

    Y me siento muy identificado con ellos.

    Más de una vez he hecho jugadas que no tenían sentido estratégico. Un lanzamiento de dados absurdo. Un movimiento que me deja en desventaja. Pero que provoca risas, sorpresa o emoción. Porque a veces jugar se trata de eso: de disfrutar, incluso a costa del resultado.

    Hace poco jugamos en casa Survive: The Island. Para quienes no lo conocen, es un juego competitivo y algo caótico, donde cada persona intenta salvar a su gente de una isla que se hunde, mientras monstruos marinos atacan sin piedad.

    Entré a la partida con la idea de ganar. Padre de familia, estratega de la mesa, líder natural de mi manada. Mi hija, decidida a competir, saboteó todos mis movimientos. Mi esposa, en un acto de complicidad maternal, empezó a proteger sus piezas como si fueran propias. La partida se volvió un todos contra uno. Intenté resistir con una estrategia desesperada: subir a los barcos enemigos para evitar que me atacaran. Funcionó… por un rato.

    Y entonces lo vi.

    Mi hijo menor, de seis años, no jugaba como nosotros. No quería ganar. Ni siquiera seguía el objetivo del juego. Él solo quería mover monstruos. Daba vida a los tiburones, hacía sonidos de serpientes marinas, se reía solo, gritaba cada vez que una criatura atrapaba a alguien.

    “¡Papá, mira cómo se lo come!, ¡El monstruo tiene hambre!”, decía.

    No le importaba de quién eran las meeples. No estaba pensando en puntos ni en estrategias. Él estaba contando una historia. Jugando a su manera. Y se lo estaba pasando increíble.

    Les aseguro que no ganó la partida.

    Pero ganó otra cosa. Algo que a veces olvidamos cuando jugamos. Esa libertad de hacer del juego una experiencia propia. Esa alegría sin cálculo. Esa manera tan pura de sumergirse en un mundo inventado y disfrutarlo por completo.

    Esa vez no ganó nadie. Pero todos nos llevamos algo.

    Y quizás de eso se trata todo esto.

  • Go, el juego oriental que sembró la base de Agrícola, Carcassonne y Brass

    Go, el juego oriental que sembró la base de Agrícola, Carcassonne y Brass

    Uno de los juegos de mesa más antiguos de los que tenemos vestigios de sus reglas, tablero y piezas es el Go, que se data, de forma imprecisa, en el año 4000 a.C. El Go es un juego de estrategia donde dos jugadores compiten por controlar territorio en un tablero cuadriculado de 19×19 líneas. Aunque sus reglas son simples en esencia, la profundidad estratégica es enorme. En la actualidad, podemos ver parte de su mecánica en los famosos Agrícola, Carcassonne y Brass: Birmingham.

    ¿Cómo se juega?

    ¿El objetivo? Controlar más territorio (puntos vacíos rodeados) que el oponente al finalizar la partida. Esto se hace mediante la colocación de piedras (blancas y negras); las negras juegan primero. Cada turno consiste en colocar una piedra en una intersección vacía (no en las casillas).

    Las piedras se colocan y no se mueven, pero pueden ser capturadas. Una piedra o grupo de piedras conectadas (horizontal o verticalmente) debe tener al menos una “libertad” (intersección vacía adyacente) para permanecer en el tablero. Si un grupo pierde su última libertad (es rodeado), es capturado y retirado del tablero. Cuando ambos jugadores pasan consecutivamente, el juego termina.

    La puntuación se basa en los puntos vacíos rodeados por tus piedras, y las piedras capturadas cuentan como un punto.

    Pensamiento profundo, disciplina y estrategia

    De origen chino, cuenta la leyenda que la creación del Go fue un encargo del emperador Yao (dinastía Zhou) a los sabios de su corte, para que crearan un juego de mesa que sirviera para mejorar las aptitudes intelectuales de su hijo Dan Zhu, especialmente en disciplina y estrategia.

    Así es como el Go no solo es un juego, sino que refleja principios de estrategia militar, equilibrio (yin y yang) y pensamiento profundo, a tal punto que fue considerado una de las Cuatro Artes del Saber (junto a la caligrafía, la pintura y la música).

    Su tablero vacío simboliza el universo, y las piedras (negras y blancas) representan la interacción de opuestos. El Go floreció de fama por todo el país, al punto que el filósofo chino Confucio (551 a.C.–479 a.C.) afirmaba que era mejor jugar al Go antes que ser un perezoso. Este no demoró en llegar a países como Corea o Japón, en donde incluso se establecieron escuelas en el período Edo y se documentaron partidas históricas.

    La esencia estratégica del Go queda reflejada en su significado: Weiqi, en chino, significa “juego de rodear” o “juego de cerco”. Los mecanismos modernos de juegos de mesa lo denominaron enclosure (cercado) y chaining (encadenar).

    Es en el siglo XX donde el Go toma fama mundial, siendo difundido por el jugador de ajedrez Edward Lasker (1885–1981), ingeniero alemán que publicó en Estados Unidos el libro Go and Go-moku: The Oriental Board Game (1934), que aún se utiliza como manual de referencia. Emmanuel Lasker, campeón mundial de ajedrez y alumno de Edward Lasker (sin parentesco entre ellos), quedó tan encantado con el Go que señaló que «si encontráramos otra forma de vida sensible en la galaxia, probablemente jugarían al Go».

    Aunque el Go no goza de una gran fanaticada en el mundo occidental, sí continúa cautivando a intelectuales. Así podemos verlo reflejado en la novela El maestro de Go (1970), del escritor japonés y premio Nobel Yasunari Kawabata, en donde, a través de un juego de Go, se enfrentan moralmente la tradición y la modernidad. También forma parte de guiones de películas como Pi: fe en el caos (1997), de Darren Aronofsky, o en el poema dedicado por Jorge Luis Borges:

    “Hoy, nueve de septiembre de 1978,
    tuve en la palma de la mano un pequeño disco
    de los trescientos sesenta y uno que se requieren
    para el juego astrológico del GO,
    ese otro ajedrez del Oriente.”

    Algunas estrategias

    Si bien el Go se rige por reglas sencillas, dominarlo requiere comprender una serie de conceptos estratégicos fundamentales. Uno de los más importantes es la tensión entre influencia y territorio: mientras algunas jugadas están orientadas a controlar grandes áreas del tablero para ejercer presión en el largo plazo, otras apuntan a asegurar puntos concretos de forma inmediata. Entender cuándo conviene priorizar cada enfoque es clave para desarrollar una estrategia sólida.

    Otro principio esencial es el de vida y muerte. Para que un grupo de piedras sobreviva en el tablero, debe formar al menos dos “ojos” —espacios vacíos aislados dentro del grupo—; de lo contrario, puede ser rodeado y capturado. A esto se suman los conceptos de sente y gote, donde la primera se refiere a jugadas que obligan al oponente a responder (tomando la iniciativa), mientras que la segunda describe movimientos pasivos que ceden el control del ritmo de la partida. Estos elementos hacen del Go un juego tan táctico como profundo.

    ¿Qué ocurre hoy en día?

    En el año 2016, el mejor jugador del mundo de Go, Lee Sedol (18 veces campeón del mundo), llegó al Four Seasons Hotel de Seúl para jugar contra la inteligencia artificial AlphaGo en cinco partidas. Lee perdió cuatro de las cinco. Esto puede verse en el documental de Netflix AlphaGo, que refleja lo que esa derrota supuso para los jugadores de Go y para el progreso de la tecnología.

    Actualmente hay más de 40 millones de jugadores en Asia, y se estiman unos 100.000 en América y Europa. La Federación Internacional de Go cuenta con 74 países miembros.

  • Catán: del amor al odio (y de vuelta otra vez)

    Catán: del amor al odio (y de vuelta otra vez)

    Durante años, Catán fue el rey indiscutido de las mesas lúdicas. Para muchos —incluyéndome— fue el primer juego que nos sacó del mundo del Monopoly, el Uno o el Dominó. Una puerta a un universo nuevo: una isla por colonizar, ovejas que valían oro y negociaciones que rompían amistades. Pero hoy, mencionar Catán en ciertos círculos de jugadores avanzados puede provocar incomodidad, una risa nostálgica o, en el mejor de los casos, un “yo lo jugué harto, pero ya no lo saco nunca”.

    ¿Qué pasó con Catán? ¿Por qué tanto amor y rechazo al mismo tiempo? Para entenderlo, hay que volver a su origen.

    El nacimiento de una isla

    En 1995, Klaus Teuber, un odontólogo alemán cansado de su trabajo, diseñó un juego que mezclaba exploración, estrategia y azar. Así nació Los Colonos de Catán (Die Siedler von Catan), publicado por primera vez en Alemania. El tablero era modular, lo que aseguraba que cada partida fuera distinta; los jugadores competían por colonizar la isla de Catán, recolectar recursos y construir caminos, pueblos y ciudades.

    Todo eso sin eliminar a nadie, algo bastante novedoso para la época.

    Pero quizás la verdadera revolución fue el comercio entre jugadores: si necesitabas ladrillos, tu vecina tenía uno, y tú le ofrecías una oveja -y quizás algo de cariño persuasivo- para convencerla. Esa interacción directa (y a veces manipuladora) le dio a Catán identidad única.

    En 1995 ganó el premio Spiel des Jahres (el más prestigioso del mundo lúdico), fue traducido a decenas de idiomas y desde entonces ha vendido millones de copias. En 2010, se estimaba que más de 15 millones de personas lo habían jugado.

    El juego perfecto… ¿para su época?

    El éxito de Catán tiene mucho que ver con el momento histórico y cultural en que apareció. A mediados de los 90, los llamados Eurogames, juegos centrados en la estrategia, con poca o nula interacción entre jugadores, y temáticas más abstractas que sus pares estadounidenses, comenzaban a tomar fuerza. En ese contexto, Catánbrilló por su equilibrio entre accesibilidad y profundidad. No era tan simple como un juego de feria, pero tampoco tan complejo como un wargame. Era el punto medio perfecto. Y cuando comenzó a expandirse a otros continentes, incluyendo Latinoamérica, fue el juego que abrió las puertas a una nueva forma de jugar.

    Entonces… ¿por qué ahora a muchos no les gusta?

    Es cierto que Catán sigue vendiendo bien, que hay torneos y expansiones. Pero en ciertos círculos lúdicos, ya no es tan bien recibido. ¿Por qué?

    Las críticas más comunes son:

    • El azar de los dados: No importa cuánto planees, si el dado no te favorece, tu trigo no llega.
    • El bloqueo entre jugadores: Hay partidas donde no te mueves porque alguien decidió arruinarte el camino.
    • La interacción conflictiva: El “ladrón” (la figura que bloquea un recurso y roba una carta) a menudo genera más frustración que diversión.
    • El “rey maker”: Un jugador que va perdiendo puede decidir a quién hacer ganar con un simple intercambio.

    Además, han aparecido nuevos juegos que han tomado sus bases y las han pulido en títulos cooperativos, narrativos, asimétricos, con más decisiones significativas y menos dependencia del azar.

    Catán en Chile: el clásico que abrió camino (y el fandom que cerró algunas puertas)

    En Chile, Catán llegó más tarde que en Europa, pero tuvo un efecto similar. Fue, para muchas personas, el primer contacto con los llamados “juegos de mesa modernos”. Apareció en bibliotecas, universidades, ludotecas escolares y casas de amigos que lo habían traído desde el extranjero.

    En una época donde la oferta local era muy limitada, Catán representaba una novedad: un juego con estrategia, sin eliminación directa, y con una estética cuidada que hablaba otro idioma lúdico.

    Desde entonces, su presencia ha sido constante. Aún se usa como juego puente para introducir a nuevas personas al hobby. Pero también ha sido desplazado de las mesas de quienes ya avanzaron hacia experiencias más complejas o diversas. Hoy, en eventos de juegos, es común escuchar frases como “yo partí con Catán” o “con mi mamá lo jugamos harto y se lo sabe de memoria”, como una marca generacional de entrada.

    Sin embargo, hay algo curioso que ha ocurrido en paralelo: quienes alguna vez amaron profundamente a Catán se convirtieron, en algunos casos, en sus mayores detractores. No es raro ver en grupos especializados o redes sociales cierto snobismo lúdico, donde jugar Catán es considerado “de principiantes” o directamente “no válido”. Esta actitud —a veces irónica, a veces frontal— ha generado un efecto inesperado: alejar a quienes recién están conociendo el mundo de los juegos de mesa.

    Y es que con Catán pasa algo muy curioso: no deja indiferente a nadie. Polariza. Te gusta o te disgusta.

    En mi caso, caí en la postura más hater. No porque el juego me pareciera malo, sino porque simplemente me aburrí de jugarlo. Su fandom más fiel —mis vecinos— no pararon de jugarlo desde que lo compraron en pandemia. Y eso, en más de una ocasión, implicó no poder probar otros juegos. Porque sí: Catán es un buen juego, pero lo es aún más cuando no se ha conocido nada más.

    Claro que esta es una postura elitista, y habla de una situación muy específica: tener acceso a una variedad de juegos. Es una posición minoritaria, lo sé. Pero también revela una tensión interesante:
¿Cómo convivimos con un clásico que ya no nos representa, pero que fue clave para que estemos donde estamos?¿Podemos dejar de jugarlo sin desvalorizar su impacto?¿O seguimos necesitándolo como entrada, puente y punto común?

    ¿Qué lugar ocupa Catán hoy?

    Aunque muchas personas ya no lo juegan, rara vez escucharás a alguien que lo haya odiado desde el principio. Para la gran mayoría, Catán fue un primer amor. Y aunque ese amor se haya transformado —como suele pasar con los primeros amores—, lo que dejó no se olvida.

    Catán abrió la puerta. Fue el juego que nos hizo mirar los juegos de mesa como algo más que un pasatiempo infantil. Le debemos mucho. Y aunque hoy ya no sea el único protagonista, su legado sigue presente en cada juego moderno que disfrutamos.

  • Rescate Animal: el juego de mesa que promueve y enseña sobre conservación de la fauna nativa

    Rescate Animal: el juego de mesa que promueve y enseña sobre conservación de la fauna nativa

    A pesar de que de las nuevas generaciones son más receptivas a temas como la conservación y el cuidado del medioambiente, ningún esfuerzo está demás si el mensaje se potencia en una reunión familiar. Eso es lo que ofrece Rescate Animal, un juego de mesa sobre la protección de la fauna nativa y que hace pocas semanas debutó con gran éxito en Concepción y que ya está disponible en gran parte del país.

    En Rescate Animal, los jugadores explorarán la fauna chilena en busca de especies nativas en distintos niveles de vulnerabilidad: En Peligro, Vulnerables, Amenazados. Su objetivo será rescatarlas y llevarlas a sus refugios para obtener puntos de conservación y así ganar la partida. Sin embargo, el espacio en el transporte es limitado, por lo que deberán gestionar su exploración con cuidado antes de tener más animales de los que puedan conservar.

    El juego fue creado gracias a un equipo multidisciplinario liderado por el Ingeniero Electrónico y editor, Andrés Navarro Cermenati, y el apoyo de un Fondo Nacional de Desarrollo Cultural y las Artes (Fondart). La publicación del juego estuvo a cargo de la editorial penquista Meeple Angel.

    “Los juegos de mesa son una puerta para descubrir nuevos mundos; nos permiten vivir nuevas experiencias, asumir nuevos roles y construir una realidad mejor, aunque sea por un instante. Creamos Rescate Animal porque sabemos que los juegos de mesa, sobre todo los chilenos, están llegando cada vez a más mesas en nuestro país y en el mundo, por eso confiamos en que es una buena manera de transmitir la atención urgente que requieren nuestras especies nativas”, dijo Andrés Navarro, quien además actuó como editor del título.

    En total, el juego tiene 90 cartas de animales correspondientes a nueve grupos: mamíferos terrestres, mamíferos marinos, peces, aves, anfibios, reptiles, insectos, moluscos e invasores; entre los que destacan algunos como la ranita de Darwin, el Pingüino de Humboldt, el flamenco chileno o el monito del monte o la ballena azul, entre otros.

    Equipo multidisciplinario

    La creación de un juego de mesa consta fundamentalmente de tres partes: una mecánica, otra temática y otra artística. La primera hace referencia a la parte jugable del juego; es decir, cómo interactúan las personas con los elementos y cómo esto puede resultar en una experiencia divertida. La segunda, en tanto, le otorga contexto al juego, justifica las acciones que se realizan y asegura la coherencia de la obra en función del propósito con la que fue creada.

    El apartado artístico, como su nombre lo indica, hace referencia a la parte estética del juego, a las ilustraciones y el diseño gráfico.

    De la parte mecánica estuvo a cargo el estudio Eureka Games, especialistas en el diseño de experiencias lúdicas, conformado por Fernanda Poblete Gajardo y Eduardo García Colón.

    Con respecto al proceso de diseño del juego, Fernanda Poblete destacó que “fue un año de trabajo que se resume en esta obra. Esperamos que toda la gente disfrute tanto como la hemos disfrutado nosotros creándola”.

    Asesoría científica

    Mientras que la coherencia temática del juego estuvo a cargo de la veterinaria y asesora del proyecto, Francisca Ravanal Walker, quien destacó las posibilidades que brindan los juegos de mesa para llevar este tipo de mensajes a más personas.

    “La información científica suele ser muy técnica o no estar disponible en formatos accesibles para todo público. Es clave diversificar las formas de difusión, y los juegos, cuentos o ilustraciones, son herramientas poderosas para acercar estos temas a la gente. Rescate Animal permite visibilizar especies nativas poco conocidas y sus categorías de conservación, además de generar conciencia sobre amenazas como la depredación por perros y gatos sin tenencia responsable, un problema que muchas veces pasa desapercibido, a pesar de que podemos ser agentes de cambio en nuestra sociedad”.

    Uno de los mayores desafíos durante el desarrollo del juego, dijo Navarro, fue transmitir a las personas el nivel de vulnerabilidad de cada animal, no sólo con un texto, sino también con la expresión de estos, ayudando a que la humanización de las especies ayude a potenciar el mensaje central del juego.

    El encargo de transmitir esa sensación fue Simón Meza Pardo, quien se encargó de las ilustraciones de todo el juego, incluida la portada del juego.

    “El objetivo visual del juego es comunicar el peligro en el mundo animal y como nos involucramos en este. Bajo esta premisa, fue clave encontrar las expresiones precisas para cada especie. El método fue tratar de humanizar al animal con los rasgos peculiares que demostraban en sus rostros y caricaturizar según el nivel de peligro en el que se encontraban”, explicó Meza.

    En la misma línea, la asesora del proyecto añadió que “fue un desafío diseñar y caracterizar de manera atractiva a especies nativas poco conocidas de Chile y, en particular, de la Región del Biobío. En el equipo discutimos y afinamos cada detalle: colores, formas, expresiones y actitudes, para que los personajes fueran reconocibles, entretenidos y transmitieran su esencia. Incluir las amenazas que enfrentan, como perros y gatos sin control, fue un gran avance. A través del juego, podemos reflexionar sobre el impacto que nuestras acciones tienen en la conservación de la biodiversidad”.

    Rescate Animal está disponible en el sitio web de Meple Angel y también en las principales tiendas de juegos de mesa del país.

  • Mancala: la mecánica ancestral que sigue moviendo la estrategia en los juegos modernos

    Mancala: la mecánica ancestral que sigue moviendo la estrategia en los juegos modernos

    La mecánica de “contar y distribuir fichas” es una de las más antiguas y elegantes en el mundo de los juegos de mesa. Hoy la encontramos en títulos modernos como Five Tribes: The Djinns of Naqala, de BrunoCathala; Istanbul, de Rudiger Dorn; o Trajan, de Stefan Feld. En todos ellos, los jugadores recogen fichas o piezas de un lugar y las colocan una a una en espacios contiguos, siguiendo un recorrido determinado, buscando generar ventajas tácticas con el último espacio donde depositan la ficha.

    Esta dinámica, que genera un flujo constante de movimiento y toma de decisiones, tiene su origen en la familia de juegos conocida como Mancala, una tradición ancestral que atraviesa siglos y continentes.

    ¿Cómo se juega?

    Todos los juegos de Mancala comparten una base común que define su identidad lúdica. En primer lugar, las fichas —que tradicionalmente representan semillas, piedras o conchas— son compartidas por ambos jugadores, lo que implica una dinámica constante de interacción y cálculo mutuo. Esta característica transforma cada movimiento en una decisión estratégica que considera no solo el beneficio propio, sino también la posibilidad de ventaja para el oponente.

    Otra constante es la forma en que se juega: cada turno consiste en recoger todas las fichas de un agujero y distribuirlas una a una en los siguientes espacios del tablero, siguiendo un recorrido específico, normalmente circular. A este gesto se le llama “siembra”, y es el corazón de la mecánica del juego. A diferencia de otros juegos de captura, en Mancala cada agujero puede contener múltiples fichas, lo que abre la posibilidad de cadenas de movimientos, bloqueos y capturas, haciendo que la sencillez del sistema oculte una profundidad táctica notable.

    Aunque su origen es incierto, su nombre genérico de Mancala (nombre que al parecer, proviene del árabe naqala, mover), está inspirado en el libro “Awélé, le jeu des semailles africaines” de Pascal Reysset y Francois Pingaud, de 1993.

    Semillas, mover y estrategia

    Las historias apuntan a que los juegos de Mancala fueron creados como una metáfora de la siembra, cosecha y fecundidad de la tierra, reflejado claramente en su mecánica de juego que consiste en trasladar “semillas” entre agujeros. En otras palabras, se trata de un juego de cálculo y administración de recursos, normalmente para dos jugadores. Está catalogado como un juego abstracto, al igual que el GO y Ajedrez, y se le considera tan antiguo como éstos.

    A diferencia del Backgammon -otro clásico donde se mueven fichas alrededor de un tablero-, en Mancala la captura de semillas es la clave para ganar, lo que convierte cada movimiento en un ejercicio de cálculo y estrategia.

    Se han encontrado evidencias del juego a lo largo de todo Europa y Africa, desde Bosnia hasta Israel. Su amplia difusión en la antigüedad se debe a las rutas migratorias y a las relaciones comerciales entre los continentes europeo, asiático y africano. Una primera mención del juego data del siglo X d.c.

    Tradición ancestral

    También conocido como wari, warri, ware, wari, ourri, owari, awele, walle, awalé, aware, awaoley, oware, wouri, entre otros, los juegos de Mancala, según las evidencias, son originarios de África, aunque la variante más popular en occidente es denominada Awalé, Warri o Awari. Mientras que en Zambia es conocido como Mulabalaba, en Africa oriental como Bao y en Indonesia como Congklak.

    Muchos tableros de mancala están intrincadamente tallados en madera y hoy adornan las exposiciones de los museos etnológicos de todo el mundo. Sin embargo, lo corriente y más a mano, era cavar huecos en el suelo. Como piezas de juego se utilizan semillas, conchas, bolas de excrementos o piedras pequeñas.

    Aunque comparten características en común poseen reglas distintas, como se puede apreciar en el libro de Larry Rus de 1999, “The Complete Mancala Games Book”, en donde se describen más de 150 juegos de Mancala. Así también, encontramos juegos de Mancala de dos filas, de cuatro filas y con un número impar de filas. Aunque existen también mancalas de una sola hilera, para jugar en solitario, como el Tchuka Ruma, practicado en India.

    Algunas de las variantes más conocidas de los juegos de Mancala son el Oware, Awalé y Kalah.

    Como muestra de su vigencia, algunos de estos juegos cuentan incluso con organizaciones y plataformas dedicadas a preservarlos y difundirlos. Tal es el caso de Oware, que desde 1995 tiene una asociación con sede en Inglaterra dedicada a promover el juego, organizar torneos internacionales en países como Antigua, Francia e Inglaterra, y llevar la competencia a escuelas en Londres. Awalé, por su parte, tiene su propio sitio web archivado, donde se recopila información histórica, reglas, datos curiosos y anécdotas que dan cuenta del valor cultural y lúdico que este juego sigue teniendo hasta hoy.