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  • Fractal logra un hito histórico en BGG: El Pantano de Feya alcanza el segundo lugar en ranking hotness

    Fractal logra un hito histórico en BGG: El Pantano de Feya alcanza el segundo lugar en ranking hotness

    El próximo gran estreno de la editorial chilena Fractal Juegos acaba de posicionarse en el número 2 del “Hotness” de BoardGameGeek, el portal de referencia global en juegos de mesa. Se trata de El Pantano de Feya, un título que tendrá su debut oficial en la feria de Essen 2025, y que en cuestión de días se ha convertido en uno de los juegos más comentados y seguidos del mundo.

    El “Hotness” de BGG es un ranking dinámico que refleja el nivel de interés de la comunidad internacional en los distintos juegos listados en la plataforma. Aparecer en él —y sobre todo escalar posiciones— es un termómetro importante del entusiasmo y la expectativa que genera un juego en el circuito global. Y que un título chileno alcance el segundo lugar es, sin duda, un logro poco común.

    ¿Cómo es el Pantano de Feya?

    Diseñado por Helge Ostertag y Anselm Ostertag e ilustrado por The Mico, El Pantano de Feya es un juego de colocación de trabajadores, exploración y construcción de motores, que permite partidas de 2 a 4 jugadores y propone una ambientación en los humedales de un universo fantástico, donde clanes compiten por convertirse en los más prósperos de la región. Con una duración aproximada de 90 minutos, incorpora además una variante avanzada con habilidades asimétricas.

    Este nuevo hito de Fractal Juegos no es casual. En abril, el juego Nebula —creado por la dupla penquista conformada por Cristian Bustos y Bernardo Vásquez— también se coló entre los más populares de la BGG, alcanzando el puesto número 18 del ranking global. Aquella vez, el logro marcó un precedente para la industria nacional, al demostrar que los títulos publicados en Chile podían generar impacto internacional.

    Con El Pantano de Feya, Fractal consolida su presencia como una de las editoriales latinoamericanas más influyentes del último tiempo, capaz de posicionar sus títulos en vitrinas internacionales y de atraer el interés de una comunidad global exigente y activa. El ascenso del juego en el ranking refleja no solo una buena campaña de lanzamiento, sino también una creciente validación del público hacia su propuesta lúdica.

  • Ludum Bar celebra su tercer aniversario con juegos, comunidad y nuevos desafíos

    Ludum Bar celebra su tercer aniversario con juegos, comunidad y nuevos desafíos

    Durante todo julio, Ludum Bar celebrará sus tres años de historia con una programación especial de fines de semana que incluye trivias, bingos, subastas, desafíos por alianzas y premios sorpresa. El espacio, que ha crecido junto a la comunidad de juegos de mesa en Santiago, hoy alberga una ludoteca con cerca de 200 títulos, una tienda especializada y una agenda constante de actividades ligadas al mundo lúdico.

    “Vamos a tirar la casa por la ventana. Los sábados y domingos tendremos dinámicas como ‘La mesa pide’, trivias, crucigramas y desafíos por alianzas que acumulan puntos. Al final del mes, sortearemos juegos entre quienes participen”, explicó el fundador del Ludum Bar, Felipe “Octo” Flores.

    Las celebraciones también contemplan una serie de alianzas con editoriales y tiendas del rubro, aún en confirmación, además de actividades organizadas por las comunidades que han adoptado Ludum como su base: desde torneos de Catány Unmatched, hasta lanzamientos de juegos de mesa chilenos e hitos vinculados a la cultura pop, los TCG y los eSports.

    Punto de encuentro

    Inaugurado en 2022, Ludum Bar comenzó sin patente de alcohol y logró consolidarse gracias al apoyo de la comunidad. “Fue un hito importante”, recordó Octo.

    Desde entonces, el crecimiento ha sido sostenido: en su segundo año duplicaron sus cifras y hoy se proyectan con nuevas metas.

    Entre sus logros destacan seis temporadas de la liga más importante de Catán del país, la primera liga nacional de Unmatched, y eventos como la Devir Fest, el Watch Party del equipo Leviatán de eSports, y los Golden Awards de streamers chilenos. También han acogido lanzamientos de más de siete juegos de mesa chilenos, incluido uno con un premio inédito: un viaje a la Antártida, junto a la editorial Within Play y la Fundación Antártica21.

    Cultura colaborativa

    Actualmente, Ludum cuenta con una ludoteca que supera los 200 juegos, muchos de ellos donados por editoriales que ven en el espacio una vitrina para llegar a nuevos públicos.

    “Muchos de nuestros clientes llegan sin conocer los juegos de mesa. Abrimos mercado. Por eso también priorizamos los títulos que nos regalan para que más gente los descubra”, dijo el fundador del Ludum.

    El espíritu colaborativo del proyecto también se refleja en su equipo, donde varios de sus integrantes han estado desde el primer día. “Gran parte del proyecto lo hicimos nosotros con nuestras manos. Pintamos, martillamos, construimos esto juntos. Y eso se nota en la energía del lugar”, cerró Flores.

  • Jugar a otra cosa

    Jugar a otra cosa

    Soy fanático de los juegos de mesa, y desde hace un tiempo he estado observando cómo distintas personas se acercan al juego de formas muy diferentes. Están quienes buscan ganar: siguen las reglas al pie de la letra, optimizan cada movimiento y planean todo con precisión. Pero también están quienes juegan distinto. Quienes se permiten improvisar, romper el ritmo o perder… solo por el gusto de pasarlo bien.

    Y me siento muy identificado con ellos.

    Más de una vez he hecho jugadas que no tenían sentido estratégico. Un lanzamiento de dados absurdo. Un movimiento que me deja en desventaja. Pero que provoca risas, sorpresa o emoción. Porque a veces jugar se trata de eso: de disfrutar, incluso a costa del resultado.

    Hace poco jugamos en casa Survive: The Island. Para quienes no lo conocen, es un juego competitivo y algo caótico, donde cada persona intenta salvar a su gente de una isla que se hunde, mientras monstruos marinos atacan sin piedad.

    Entré a la partida con la idea de ganar. Padre de familia, estratega de la mesa, líder natural de mi manada. Mi hija, decidida a competir, saboteó todos mis movimientos. Mi esposa, en un acto de complicidad maternal, empezó a proteger sus piezas como si fueran propias. La partida se volvió un todos contra uno. Intenté resistir con una estrategia desesperada: subir a los barcos enemigos para evitar que me atacaran. Funcionó… por un rato.

    Y entonces lo vi.

    Mi hijo menor, de seis años, no jugaba como nosotros. No quería ganar. Ni siquiera seguía el objetivo del juego. Él solo quería mover monstruos. Daba vida a los tiburones, hacía sonidos de serpientes marinas, se reía solo, gritaba cada vez que una criatura atrapaba a alguien.

    “¡Papá, mira cómo se lo come!, ¡El monstruo tiene hambre!”, decía.

    No le importaba de quién eran las meeples. No estaba pensando en puntos ni en estrategias. Él estaba contando una historia. Jugando a su manera. Y se lo estaba pasando increíble.

    Les aseguro que no ganó la partida.

    Pero ganó otra cosa. Algo que a veces olvidamos cuando jugamos. Esa libertad de hacer del juego una experiencia propia. Esa alegría sin cálculo. Esa manera tan pura de sumergirse en un mundo inventado y disfrutarlo por completo.

    Esa vez no ganó nadie. Pero todos nos llevamos algo.

    Y quizás de eso se trata todo esto.

  • Café y Tableros cumple un año: un espacio lúdico que conecta a la comunidad penquista

    Café y Tableros cumple un año: un espacio lúdico que conecta a la comunidad penquista

    Este sábado 6 de julio celebramos el primer aniversario de Café y Tableros, un encuentro mensual gratuito que, desde julio de 2023, ha acercado los juegos de mesa modernos a la comunidad de Concepción. Lo que partió como una idea entre entusiastas del hobby, hoy se ha consolidado como un espacio de encuentro intergeneracional, acogedor y lleno de descubrimientos.

    Organizado por Bits y Cartones, Hoy Jugué, y com el apoyo de Planeta LoZ y el KFE Dog Friendly, el evento se ha realizado ininterrumpidamente el primer sábado de cada mes, en pleno centro de Concepción, con entrada liberada y una propuesta lúdica pensada para todo público.

    Durante este año, más de 300 personas han participado del evento, compartiendo juegos en mesas grandes y pequeñas, entre amigas, familias, parejas y personas que se han conocido gracias a una partida. Cada edición ha sido una invitación a desconectarse de las pantallas para reconectar con la risa, la conversación y el juego compartido.

    “Todos los meses nos preocupamos de hacer una cuidada selección de los juegos que llevamos al evento, asegurando variedad y nuevas experiencias tanto para jugadores avezados como para quienes se acercan por primera vez a este mundo. Nos hemos preocupado siempre de ofrecer variedad disfrutable por personas de todas las edades y también por grupos grandes o pequeños”, señaló el periodista y fundador de Hoy Jugué, Daniel Tapia.

    Uno de los pilares del evento ha sido el enfoque en la formación de audiencias, mostrando la riqueza del universo lúdico contemporáneo e impulsando la visibilización de juegos de mesa chilenos, que forman parte creciente de la selección. A través de esta propuesta, Café y Tableros también busca contribuir a la difusión de una industria nacional pujante, en constante crecimiento, creativa y con fuerte potencial educativo y cultural.

    Una edición de aniversario con sorpresas

    Para celebrar este primer año, la edición de julio incluirá dinámicas, concursos y juegos de mesa para regalar, gracias a la colaboración de destacadas editoriales chilenas como Within Play, Fractal Juegos, Meeple Angel, Circoctel y Salta pal Lao, que se sumaron a esta celebración con donaciones especialmente pensadas para el público del evento.

    Además de la tradicional zona de juegos con facilitadores, se incluirán actividades especiales para seguir promoviendo el juego como una experiencia accesible, estimulante y profundamente humana.

    La cita es este sábado 6 de julio, de 16:00 a 19:00 horas, en KFE Dog Friendly (Aníbal Pinto 143, Concepción). El evento es gratuito y abierto a todo público.

    A un año del primer encuentro, renovamos con entusiasmo nuestro compromiso de seguir construyendo este espacio lúdico y comunitario. Porque jugar no es solo pasarlo bien: también es encontrarnos, cuidarnos y construir, mesa a mesa, nuevas formas de estar juntos.

  • Explora, comercia y conspira: llega Transgalactica, el nuevo juego del autor de Tzolk’in

    Explora, comercia y conspira: llega Transgalactica, el nuevo juego del autor de Tzolk’in

    El Senado Galáctico ha emitido su decreto: es hora de conquistar el espacio más allá de las fronteras conocidas. Así comienza Transgalactica, el nuevo juego de mesa diseñado por Daniele Tascini (Tzolk’inLos viajes de Marco PoloTiletum) e ilustrado por Edu Valls (Bitoku3 Ring Circus), que invita a los jugadores a competir por la supremacía interplanetaria mediante una mezcla profunda de estrategia y construcción de motor.

    En este eurogame para 2 a 5 jugadores, a partir de los 14 años, cada participante liderará una flota estelar con la misión de explorar, colonizar, comerciar y tejer influencias políticas para asegurarse un asiento privilegiado en el Senado Galáctico. Las partidas, que duran unos 100 minutos, se desarrollan a lo largo de cinco rondas en las que la planificación táctica y la adaptabilidad serán clave.

    La dinámica principal se basa en la colocación de trabajadores: cada ronda, un jugador activa acciones potentes con su Capitán, que luego pueden ser replicadas por los demás usando a su tripulación, aunque a un coste más alto o con efectos reducidos. Esta interacción constante obliga a estar siempre atento a los movimientos rivales, generando tensión e impacto directo en la toma de decisiones.

    A medida que avanza el juego, los jugadores desarrollan sus flotas, construyen redes comerciales, exploran nuevos planetas y compiten por tecnologías y misiones especiales. También pueden influir en el Senado enviando representantes para conseguir ventajas políticas únicas que modifiquen el rumbo de la partida.

    Transgalactica combina mecánicas conocidas de juegos anteriores de Tascini, como los tracks de desarrollo, pero introduce un entorno temático espacial con alta rejugabilidad y múltiples caminos hacia la victoria. La propuesta busca atraer tanto a jugadoras experimentadas como a quienes disfrutan los eurogames con capas de estrategia e interacción.

    Ya sea dominando la galaxia con ciencia, fuerza militar o diplomacia, Transgalactica ofrece una aventura táctica en el espacio profundo, donde cada decisión puede marcar la diferencia entre el anonimato estelar y el ascenso al poder cósmico.

  • Cambios en la BGG dejan sin sincronización a una de las apps más usadas por jugones

    Cambios en la BGG dejan sin sincronización a una de las apps más usadas por jugones

    Una noticia inesperada sorprendió a cientos de jugadoras y jugadores que utilizan la app BGG Catalog para llevar registro de sus partidas, gestionar su ludoteca o revisar estadísticas personalizadas: la aplicación ya no estará conectada a la base de datos de BoardGameGeek (BGG), el sitio web más importante del mundo dedicado a los juegos de mesa.

    El anuncio fue hecho por el propio desarrollador de la aplicación, quien explicó que BoardGameGeek le negó la posibilidad de seguir utilizando su API, a pesar de tratarse de una app sin fines de lucro desarrollada en tiempo libre.

    “Aunque ellos dicen que las aplicaciones no comerciales podrán seguir usando sus datos, a mí me la han denegado por dos motivos: porque BGG y BoardGameGeek son marcas registradas, y porque el uso que hago de la API compite directamente con la app oficial de BGG”, explicó el desarrollador, quien también lamentó que, tras intentar conversar para revertir la situación, no recibió respuesta por parte del equipo del sitio.

    Como consecuencia, BGG Catalog cambiará su nombre a BG Catálogo, evitando así el uso de la marca registrada. Aunque ya no tendrá acceso a la base de datos oficial, la app seguirá funcionando de forma autónoma, conservando muchas de las funciones favoritas de sus usuarios, como la creación de retos, campañas, rankings, campos personalizados, seguimiento de partidas y quedadas.

    “La aplicación seguirá funcionando como hasta ahora, pero sin conexión con BGG. No desaparece, sólo sigue sola. Y vendrán nuevas funcionalidades en el futuro tanto en BG Catálogo como en BG Extras”, señaló el desarrollador.

    La decisión de BGG se enmarca en sus políticas de uso de servicios externos, donde se estipula que no se permite el uso de sus recursos o APIs con fines que, a juicio exclusivo del sitio, compitan con sus propios productos o servicios oficiales.

    A pesar del revés, la comunidad ha mostrado su apoyo al desarrollador por la transparencia y el compromiso con mantener activa una herramienta que muchos consideran esencial para su experiencia lúdica.

  • Crea tu primer juego de mesa: se abre la convocatoria para el Laboratorio de Creación 2025

    Crea tu primer juego de mesa: se abre la convocatoria para el Laboratorio de Creación 2025

    En julio comenzará la 3era versión del Laboratorio de Creación de Juegos de Mesa organizado por La Caja Lúdica y el CCE Santiago. El laboratorio es un programa formativo dirigido a personas interesadas por el diseño de juegos y no necesitan tener experiencia previa. Está diseñado para ofrecer a los participantes una formación integral en diseño y desarrollo de juegos, con un énfasis en la aplicación práctica de los conocimientos adquiridos.

    «A diferencia de la versión anterior, ahora buscamos proyectos desde cero, para incentivar la creación de los juegos, y no proyectos maduros que busquen incubación, como fue en la versión anterior», explicó el Director de La Caja Lúdica, Rodrigo López.

    El laboratorio constará de 12 sesiones teóricas, donde se abordarán diversos temas relacionados con la creación de juegos. Al finalizar el programa, cada participante contará con un prototipo avanzado. «El objetivo del laboratorio es brindar las herramientas teóricas y prácticas para desarrollar habilidades de diseño y ideación de juegos de mesa» señaló el autor de juegos de mesa y encargado de guiar los proyectos en el Laboratorio, Diego Burgos.

    Con el compromiso de construir un ecosistema creativo, en el CCE Santiago también se realizan las sesiones del Club de Testeo. En estas instancias, los participantes trabajarán en sus prototipos, recibiendo retroalimentación directa de sus compañeros y del público general que podrá asistir a estas actividades.

  • Go, el juego oriental que sembró la base de Agrícola, Carcassonne y Brass

    Go, el juego oriental que sembró la base de Agrícola, Carcassonne y Brass

    Uno de los juegos de mesa más antiguos de los que tenemos vestigios de sus reglas, tablero y piezas es el Go, que se data, de forma imprecisa, en el año 4000 a.C. El Go es un juego de estrategia donde dos jugadores compiten por controlar territorio en un tablero cuadriculado de 19×19 líneas. Aunque sus reglas son simples en esencia, la profundidad estratégica es enorme. En la actualidad, podemos ver parte de su mecánica en los famosos Agrícola, Carcassonne y Brass: Birmingham.

    ¿Cómo se juega?

    ¿El objetivo? Controlar más territorio (puntos vacíos rodeados) que el oponente al finalizar la partida. Esto se hace mediante la colocación de piedras (blancas y negras); las negras juegan primero. Cada turno consiste en colocar una piedra en una intersección vacía (no en las casillas).

    Las piedras se colocan y no se mueven, pero pueden ser capturadas. Una piedra o grupo de piedras conectadas (horizontal o verticalmente) debe tener al menos una “libertad” (intersección vacía adyacente) para permanecer en el tablero. Si un grupo pierde su última libertad (es rodeado), es capturado y retirado del tablero. Cuando ambos jugadores pasan consecutivamente, el juego termina.

    La puntuación se basa en los puntos vacíos rodeados por tus piedras, y las piedras capturadas cuentan como un punto.

    Pensamiento profundo, disciplina y estrategia

    De origen chino, cuenta la leyenda que la creación del Go fue un encargo del emperador Yao (dinastía Zhou) a los sabios de su corte, para que crearan un juego de mesa que sirviera para mejorar las aptitudes intelectuales de su hijo Dan Zhu, especialmente en disciplina y estrategia.

    Así es como el Go no solo es un juego, sino que refleja principios de estrategia militar, equilibrio (yin y yang) y pensamiento profundo, a tal punto que fue considerado una de las Cuatro Artes del Saber (junto a la caligrafía, la pintura y la música).

    Su tablero vacío simboliza el universo, y las piedras (negras y blancas) representan la interacción de opuestos. El Go floreció de fama por todo el país, al punto que el filósofo chino Confucio (551 a.C.–479 a.C.) afirmaba que era mejor jugar al Go antes que ser un perezoso. Este no demoró en llegar a países como Corea o Japón, en donde incluso se establecieron escuelas en el período Edo y se documentaron partidas históricas.

    La esencia estratégica del Go queda reflejada en su significado: Weiqi, en chino, significa “juego de rodear” o “juego de cerco”. Los mecanismos modernos de juegos de mesa lo denominaron enclosure (cercado) y chaining (encadenar).

    Es en el siglo XX donde el Go toma fama mundial, siendo difundido por el jugador de ajedrez Edward Lasker (1885–1981), ingeniero alemán que publicó en Estados Unidos el libro Go and Go-moku: The Oriental Board Game (1934), que aún se utiliza como manual de referencia. Emmanuel Lasker, campeón mundial de ajedrez y alumno de Edward Lasker (sin parentesco entre ellos), quedó tan encantado con el Go que señaló que «si encontráramos otra forma de vida sensible en la galaxia, probablemente jugarían al Go».

    Aunque el Go no goza de una gran fanaticada en el mundo occidental, sí continúa cautivando a intelectuales. Así podemos verlo reflejado en la novela El maestro de Go (1970), del escritor japonés y premio Nobel Yasunari Kawabata, en donde, a través de un juego de Go, se enfrentan moralmente la tradición y la modernidad. También forma parte de guiones de películas como Pi: fe en el caos (1997), de Darren Aronofsky, o en el poema dedicado por Jorge Luis Borges:

    “Hoy, nueve de septiembre de 1978,
    tuve en la palma de la mano un pequeño disco
    de los trescientos sesenta y uno que se requieren
    para el juego astrológico del GO,
    ese otro ajedrez del Oriente.”

    Algunas estrategias

    Si bien el Go se rige por reglas sencillas, dominarlo requiere comprender una serie de conceptos estratégicos fundamentales. Uno de los más importantes es la tensión entre influencia y territorio: mientras algunas jugadas están orientadas a controlar grandes áreas del tablero para ejercer presión en el largo plazo, otras apuntan a asegurar puntos concretos de forma inmediata. Entender cuándo conviene priorizar cada enfoque es clave para desarrollar una estrategia sólida.

    Otro principio esencial es el de vida y muerte. Para que un grupo de piedras sobreviva en el tablero, debe formar al menos dos “ojos” —espacios vacíos aislados dentro del grupo—; de lo contrario, puede ser rodeado y capturado. A esto se suman los conceptos de sente y gote, donde la primera se refiere a jugadas que obligan al oponente a responder (tomando la iniciativa), mientras que la segunda describe movimientos pasivos que ceden el control del ritmo de la partida. Estos elementos hacen del Go un juego tan táctico como profundo.

    ¿Qué ocurre hoy en día?

    En el año 2016, el mejor jugador del mundo de Go, Lee Sedol (18 veces campeón del mundo), llegó al Four Seasons Hotel de Seúl para jugar contra la inteligencia artificial AlphaGo en cinco partidas. Lee perdió cuatro de las cinco. Esto puede verse en el documental de Netflix AlphaGo, que refleja lo que esa derrota supuso para los jugadores de Go y para el progreso de la tecnología.

    Actualmente hay más de 40 millones de jugadores en Asia, y se estiman unos 100.000 en América y Europa. La Federación Internacional de Go cuenta con 74 países miembros.

  • Catán: del amor al odio (y de vuelta otra vez)

    Catán: del amor al odio (y de vuelta otra vez)

    Durante años, Catán fue el rey indiscutido de las mesas lúdicas. Para muchos —incluyéndome— fue el primer juego que nos sacó del mundo del Monopoly, el Uno o el Dominó. Una puerta a un universo nuevo: una isla por colonizar, ovejas que valían oro y negociaciones que rompían amistades. Pero hoy, mencionar Catán en ciertos círculos de jugadores avanzados puede provocar incomodidad, una risa nostálgica o, en el mejor de los casos, un “yo lo jugué harto, pero ya no lo saco nunca”.

    ¿Qué pasó con Catán? ¿Por qué tanto amor y rechazo al mismo tiempo? Para entenderlo, hay que volver a su origen.

    El nacimiento de una isla

    En 1995, Klaus Teuber, un odontólogo alemán cansado de su trabajo, diseñó un juego que mezclaba exploración, estrategia y azar. Así nació Los Colonos de Catán (Die Siedler von Catan), publicado por primera vez en Alemania. El tablero era modular, lo que aseguraba que cada partida fuera distinta; los jugadores competían por colonizar la isla de Catán, recolectar recursos y construir caminos, pueblos y ciudades.

    Todo eso sin eliminar a nadie, algo bastante novedoso para la época.

    Pero quizás la verdadera revolución fue el comercio entre jugadores: si necesitabas ladrillos, tu vecina tenía uno, y tú le ofrecías una oveja -y quizás algo de cariño persuasivo- para convencerla. Esa interacción directa (y a veces manipuladora) le dio a Catán identidad única.

    En 1995 ganó el premio Spiel des Jahres (el más prestigioso del mundo lúdico), fue traducido a decenas de idiomas y desde entonces ha vendido millones de copias. En 2010, se estimaba que más de 15 millones de personas lo habían jugado.

    El juego perfecto… ¿para su época?

    El éxito de Catán tiene mucho que ver con el momento histórico y cultural en que apareció. A mediados de los 90, los llamados Eurogames, juegos centrados en la estrategia, con poca o nula interacción entre jugadores, y temáticas más abstractas que sus pares estadounidenses, comenzaban a tomar fuerza. En ese contexto, Catánbrilló por su equilibrio entre accesibilidad y profundidad. No era tan simple como un juego de feria, pero tampoco tan complejo como un wargame. Era el punto medio perfecto. Y cuando comenzó a expandirse a otros continentes, incluyendo Latinoamérica, fue el juego que abrió las puertas a una nueva forma de jugar.

    Entonces… ¿por qué ahora a muchos no les gusta?

    Es cierto que Catán sigue vendiendo bien, que hay torneos y expansiones. Pero en ciertos círculos lúdicos, ya no es tan bien recibido. ¿Por qué?

    Las críticas más comunes son:

    • El azar de los dados: No importa cuánto planees, si el dado no te favorece, tu trigo no llega.
    • El bloqueo entre jugadores: Hay partidas donde no te mueves porque alguien decidió arruinarte el camino.
    • La interacción conflictiva: El “ladrón” (la figura que bloquea un recurso y roba una carta) a menudo genera más frustración que diversión.
    • El “rey maker”: Un jugador que va perdiendo puede decidir a quién hacer ganar con un simple intercambio.

    Además, han aparecido nuevos juegos que han tomado sus bases y las han pulido en títulos cooperativos, narrativos, asimétricos, con más decisiones significativas y menos dependencia del azar.

    Catán en Chile: el clásico que abrió camino (y el fandom que cerró algunas puertas)

    En Chile, Catán llegó más tarde que en Europa, pero tuvo un efecto similar. Fue, para muchas personas, el primer contacto con los llamados “juegos de mesa modernos”. Apareció en bibliotecas, universidades, ludotecas escolares y casas de amigos que lo habían traído desde el extranjero.

    En una época donde la oferta local era muy limitada, Catán representaba una novedad: un juego con estrategia, sin eliminación directa, y con una estética cuidada que hablaba otro idioma lúdico.

    Desde entonces, su presencia ha sido constante. Aún se usa como juego puente para introducir a nuevas personas al hobby. Pero también ha sido desplazado de las mesas de quienes ya avanzaron hacia experiencias más complejas o diversas. Hoy, en eventos de juegos, es común escuchar frases como “yo partí con Catán” o “con mi mamá lo jugamos harto y se lo sabe de memoria”, como una marca generacional de entrada.

    Sin embargo, hay algo curioso que ha ocurrido en paralelo: quienes alguna vez amaron profundamente a Catán se convirtieron, en algunos casos, en sus mayores detractores. No es raro ver en grupos especializados o redes sociales cierto snobismo lúdico, donde jugar Catán es considerado “de principiantes” o directamente “no válido”. Esta actitud —a veces irónica, a veces frontal— ha generado un efecto inesperado: alejar a quienes recién están conociendo el mundo de los juegos de mesa.

    Y es que con Catán pasa algo muy curioso: no deja indiferente a nadie. Polariza. Te gusta o te disgusta.

    En mi caso, caí en la postura más hater. No porque el juego me pareciera malo, sino porque simplemente me aburrí de jugarlo. Su fandom más fiel —mis vecinos— no pararon de jugarlo desde que lo compraron en pandemia. Y eso, en más de una ocasión, implicó no poder probar otros juegos. Porque sí: Catán es un buen juego, pero lo es aún más cuando no se ha conocido nada más.

    Claro que esta es una postura elitista, y habla de una situación muy específica: tener acceso a una variedad de juegos. Es una posición minoritaria, lo sé. Pero también revela una tensión interesante:
¿Cómo convivimos con un clásico que ya no nos representa, pero que fue clave para que estemos donde estamos?¿Podemos dejar de jugarlo sin desvalorizar su impacto?¿O seguimos necesitándolo como entrada, puente y punto común?

    ¿Qué lugar ocupa Catán hoy?

    Aunque muchas personas ya no lo juegan, rara vez escucharás a alguien que lo haya odiado desde el principio. Para la gran mayoría, Catán fue un primer amor. Y aunque ese amor se haya transformado —como suele pasar con los primeros amores—, lo que dejó no se olvida.

    Catán abrió la puerta. Fue el juego que nos hizo mirar los juegos de mesa como algo más que un pasatiempo infantil. Le debemos mucho. Y aunque hoy ya no sea el único protagonista, su legado sigue presente en cada juego moderno que disfrutamos.

  • Catan Connect: Chile se suma a la partida global más épica de Catán

    Catan Connect: Chile se suma a la partida global más épica de Catán

    Una partida de Catan jugada por 200 personas al mismo tiempo, de manera sincronizada con otros países. Esa es la propuesta de Catan Connect, el evento global con el que la editorial Devir celebrará los 30 años del popular juego de mesa diseñado por Klaus Teuber. En Chile, la cita es el sábado 28 de junio, desde las 12:00 horas, en Mall Sport, Las Condes, Santiago.

    La jornada comenzará con el registro de participantes, seguido de una ronda de repaso de reglas y preparación para la partida simultánea que arrancará a las 14:00 horas exactas, conectando a jugadores y jugadoras de todo el mundo. El evento se realizará de forma paralela en más de 35 países, y busca recrear, en una escala masiva, la experiencia lúdica de Catan, un título que revolucionó el panorama de los juegos modernos desde su lanzamiento en 1995.

    Además de la experiencia colaborativa, quienes participen en la sede chilena podrán optar a premios exclusivos: una camiseta conmemorativa, el sorteo de un set completo de la Familia Catan (incluyendo juego base y cinco expansiones), y un premio especial para quien obtenga la mayor puntuación: un Catan 3D y un cupo directo al Torneo Nacional de Catan.

    Qué es Catan Connect Chile

    Según indica la organización, la dinámica del evento está cuidadosamente reglamentada para asegurar una partida fluida, equitativa y sincronizada. Cada mesa contará con un líder designado que controlará el flujo del juego y se coordinará con la dirección general para anunciar los cambios globales. El reglamento completo del evento ya está disponible en este enlace, y quienes deseen participar pueden comprar su entrada en la tienda oficial de Devir Chile.

    Catan Connect no solo conmemora tres décadas de uno de los juegos más influyentes del mundo, sino que también consolida a Catan como un fenómeno cultural que sigue reuniendo a generaciones alrededor del tablero. En palabras de Devir Chile, se trata de “una experiencia irrepetible para celebrar el espíritu de comunidad, estrategia y aventura que ha definido al juego desde sus inicios”.