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Octo Rumble!: Editorial donará el 10% de sus ventas en lanzamientos a fundación Corallina para impulsar la conservación de playas

Los recursos apoyarán operativos de limpieza en las costas de Los Ríos y Los Lagos. La colaboración también proyecta desarrollar materiales educativos para acercar a niños y jóvenes al conocimiento de la biodiversidad marina.

La editorial Abejota-G entregará a la Fundación Corallina el 10% de lo recaudado durante la campaña de lanzamiento de Octo Rumble!, incluidas las preventas en tiendas de La Cofradía y los eventos de lanzamiento. Los fondos se destinarán principalmente a operativos de limpieza de playas en las regiones de Los Ríos y Los Lagos, como parte de una colaboración que busca conectar a las comunidades de juegos de mesa con la conservación marina.

La alianza surgió durante el desarrollo del juego de cartas, cuando la investigación sobre los pulpos llevó al equipo a interesarse por la protección de los animales que inspiraron el proyecto. Al mismo tiempo, la editorial buscaba un propósito compartido para articular el apoyo de tiendas y grupos de jugadores. La publicación de Octo Rumble! también significó el paso de Diluvio Lúdico desde la divulgación a la edición de juegos.

«El objetivo de esta campaña era establecer un propósito común que beneficiara a la comunidad. Para lograrlo, fue fundamental contactar a grupos de jugadores y tiendas locales que apoyaron la iniciativa mediante eventos de lanzamiento», explicó el creador de Octo Rumble! y capitán de Abejota-G, Juan Salazar.

Ese interés los acercó a Corallina, una organización sin fines de lucro dedicada a la educación ambiental marina y la comunicación científica en Los Ríos y Los Lagos. Su trabajo incluye talleres, charlas, actividades en terreno y jornadas que combinan el retiro de residuos con educación sobre la contaminación del mar.

La Directora Ejecutiva de Fundación Corallina, Cynthia Jara, detalló que el aporte permitirá apoyar los operativos que realizan en ambas regiones. El propósito de estas jornadas, explicó, es reducir los efectos de la basura sobre los ecosistemas costeros, más allá de una mejora estética en las playas.

«Todo lo recaudado va a ir en pro de la conservación de nuestro entorno natural, relacionado específicamente con las playas. Entendiendo de que recoger basura no lo hacemos solamente para hermosear una playa, sino que tiene un impacto directo, negativo, en la flora y fauna acuática», señaló.

Los pulpos fuera de las cartas

Aunque Abejota-G trabaja con aprendizaje basado en juegos y gamificación (de ahí el nombre de la editorial), Octo Rumble!, ganador de la Roll a Game Chile 2025, fue concebido inicialmente como una experiencia recreativa. Según Salazar, la dimensión educativa apareció durante el proceso creativo, a medida que el equipo profundizaba en la fauna marina.

«Tras aprender exhaustivamente sobre los pulpos durante el proceso creativo, surgió la necesidad de generar un impacto positivo en la especie», relató.

Para Jara, el interés que despiertan estos animales permite abordar una función menos visible que su inteligencia o su capacidad de camuflaje: el lugar que ocupan en el equilibrio de los ecosistemas.

«Si baja o disminuye la población de los pulpos, va a alterar toda la cadena trófica en el ambiente en donde se encuentran», explicó.

Su presencia forma parte de las relaciones de alimentación entre las especies que comparten su hábitat. Desde esa perspectiva, la colaboración busca aprovechar la curiosidad que genera el juego para acercar a niños y jóvenes al conocimiento de los pulpos y al cuidado de los ambientes donde viven.

Aprender a través del juego

La alianza con instituciones de conservación tiene intenciones de proyección para el 2027. Abejota-G prevé desarrollar material educativo vinculado con Octo Rumble! para despertar la curiosidad sin descuidar el rigor científico en los contenidos

«En esta próxima etapa, el rol de profesionales en el área nos es fundamental para garantizar el rigor científico en la elaboración de guías y material didáctico que aborden la importancia de estos ecosistemas», afirmó Salazar.

Para la Coordinara de Corallina en tanto, los juegos de mesa ofrecen una herramienta que vale la pena explorar tanto en las aulas como en espacios de educación no formal. A su juicio, permiten compartir con otras personas y prestar atención a una experiencia común, en un contexto donde las pantallas muchas veces dificultan esa conexión.

«Entonces, utilizar los juegos de mesa para relevar la importancia, además de generar un espacio lúdico entretenido en donde podemos conectar con otras personas, nos permite también tener un aprendizaje significativo basado en la experiencia», sostuvo.

En esa misma línea, dijo que observa allí una posibilidad de acercamiento a una biodiversidad que pocas personas pueden conocer directamente. A diferencia de lo que ocurre con otros animales, encontrarse con un pulpo en su ambiente suele requerir sumergirse en el mar, mintras que el juego ofrece otra forma de iniciar ese vínculo.

«Utilizar los juegos de mesa para relevar la importancia de las especies marinas, además de generar un espacio lúdico entretenido en donde podemos conectar con otras personas, nos permite también tener un aprendizaje significativo basado en la experienci», planteó Jara.

Así mismo, planteó que la dificultad de observar directamente esa biodiversidad abre una oportunidad para el juego, ya que «interactuar con estas especies, aunque sea a través de las cartas, nos permite ya conectar de alguna u otra manera con la flora y fauna marina».