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Caiten: el juego de mesa que lleva el mito de Cai Cai y Ten Ten Vilú al tablero

Diseñado por Leonardo Rivero y publicado por Salta Pal Lao, Caiten transforma el enfrentamiento entre las dos serpientes de la tradición chilota en un juego de estrategia para dos personas. Su desarrollo incluyó investigación, asesoría especializada y un proceso de validación con comunidades del archipiélago.

Este contenido fue elaborado en el marco de una colaboración comercial o remunerada.

En la tradición oral chilota, Cai Cai Vilú y Ten Ten Vilú protagonizan un enfrentamiento que explica el origen del archipiélago. Una serpiente vinculada al mar y otra a la tierra se enfrentan en un relato que ha circulado durante generaciones y que forma parte de la mitología de Chiloé.

Ese conflicto es también el punto de partida de Caiten, un juego de mesa chileno diseñado por Leonardo Rivero y publicado por la editorial Salta Pal Lao, que lleva al tablero la oposición entre ambas fuerzas.

Creado para dos jugadores, Caiten propone que cada participante encarne a una de las serpientes y extienda su presencia sobre el territorio. Durante la partida, ambas fuerzas expanden sus cuerpos, disputan espacios y utilizan poderes propios, trasladando el enfrentamiento entre el mar y la tierra a un juego de control territorial.

El proyecto fue desarrollado con financiamiento del Fondart Nacional 2025, en la línea de Creación Artística para proyectos de diseño. Desde su concepción, sin embargo, Rivero buscó que la relación entre mecánica y relato fuera acompañada por un trabajo de investigación que permitiera abordar el mito más allá de su uso como ambientación.

Un mito llevado al juego

La historia de Cai Cai Vilú y Ten Ten Vilú posee distintas versiones y forma parte de una tradición que continúa presente en Chiloé. Esa condición llevó al equipo detrás de Caiten a incorporar al investigador, mitólogo, artista visual y gestor cultural Francisco K. Pérez como asesor cultural del proyecto.

Su participación estuvo orientada a revisar la representación del relato y las distintas tradiciones asociadas a él, además de acompañar el proceso de desarrollo del juego.

“El folclor que caracteriza la magia del archipiélago tiene menos difusión de la que uno quisiera y por lo general es poco estudiada. CaiCai Vilú y TenTen Vilú es un mito que trasciende varias regiones de Chile, pero que en Chiloé logró dar inicio al ‘Corpus Mythicum’ de muchas de otras historias mitológicas que se adhieren a la narrativa de este enfrentamiento legendario, teniendo particularidades que solo existen en la versión chilota”, explicó Pérez.

Para Rivero, trabajar a partir de una tradición cultural todavía presente implicaba además preguntarse quién podía contar esa historia y de qué manera hacerlo.

El desarrollo incluyó revisión de bibliografía especializada, relatos orales, representaciones del mito en distintos soportes y literatura académica acerca de sus versiones e interpretaciones. Ese proceso fue complementado con el trabajo del equipo asesor y el contacto con representantes culturales y comunidades de Chiloé.

El juego tuvo validación por parte de la comunidad chilota.

“Todo ese trabajo de investigación apenas me mueve desde la apropiación cultural hacia un reconocimiento cultural. Para llegar a una verdadera apreciación era indispensable contar con el aporte de Francisco, visitar Chiloé, mostrar el juego a sus comunidades y representantes culturales y asegurar que la representación fuera correcta y no incurriera en estereotipos u otras actitudes dañinas”, destacó el autor.

La asesoría, de acuerdo con Rivero, también incidió en la manera en que la editorial abordó el producto final.

“Estoy muy feliz del trabajo que hizo Salta Pal Lao para que el juego no fuera solamente un buen juego, sino también un objeto cultural respetuoso y correcto. Eso no habría sido posible sin el aporte de Francisco como asesor cultural”, agregó.

Del territorio al tablero

La adaptación busca que el mito no permanezca únicamente en las ilustraciones o en el nombre de los componentes. La oposición que estructura el relato —mar y tierra representados por Cai Cai y Ten Ten— se convierte en el conflicto que los jugadores deben resolver sobre el tablero.

Cada uno controla a una de las serpientes, extiende su cuerpo y disputa territorio mientras utiliza capacidades particulares. De esta manera, Caiten utiliza un sistema de estrategia y control de áreas para representar lúdicamente la tensión entre ambas fuerzas.

El juego está compuesto por un tablero, 70 fichas de cuerpo, dos fichas de cabeza, cuatro cartas de ayuda y un manual de instrucciones.

Esa traducción desde un relato transmitido durante generaciones hacia las reglas de un juego es uno de los puntos centrales del proyecto: la partida funciona como una puerta de entrada a una historia que existe fuera de la caja y cuyo origen pertenece a las comunidades que la han conservado.

Como parte de ese proceso, el lanzamiento de Caiten contempló una gira por distintas localidades de Chiloé y la entrega de ejemplares a instituciones educacionales y culturales del archipiélago. La iniciativa buscó devolver el juego al territorio desde el cual surgió el relato que le dio origen y abrir nuevas instancias para acercarse a la mitología chilota a través de la experiencia de jugar.