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Catanium: la plataforma que impulsa desde Chile el Catan competitivo en Latinoamérica

Creada por Roberto Olguín y Antonio Arguedas, la plataforma permite gestionar torneos, coordinar partidas y registrar el rendimiento de los jugadores. El proyecto surgió de las dificultades que ambos enfrentaron como organizadores de competencias y hoy busca conectar a comunidades de distintos países.

Organizar torneos, coordinar partidas, registrar resultados y mantener estadísticas de los jugadores son algunas de las tareas que reúne Catanium, una plataforma creada en Chile para facilitar la gestión de competencias de Catan. Detrás del proyecto están Roberto Olguín y Antonio Arguedas, dos jugadores que decidieron desarrollar una solución a las dificultades que ellos mismos enfrentaban como organizadores y que hoy buscan conectar a las comunidades competitivas de Latinoamérica.

La experiencia de Olguín, médico cirujano del Hospital de Puerto Montt y docente universitario, comenzó en 2023, cuando se acercó al juego de manera casual. Pronto se interesó por los espacios competitivos y terminó involucrándose en la organización de torneos, entre ellos la International Catan League (ICL).

“Muchas veces terminábamos usando al mismo tiempo Excel, WhatsApp, Discord y otras herramientas que no estaban pensadas para Catan. Con competencias chicas era manejable, pero a medida que crecían, el trabajo se volvía muy demandante”, recuerda.

A comienzos de 2026, mientras ambos organizaban competencias de expansiones como Tierra Maldita, Ciudades y Caballeros y Navegantes, esa dificultad terminó por impulsar una idea que Arguedas venía desarrollando desde hacía tiempo: crear una plataforma web que permitiera automatizar la gestión de torneos y registrar el rendimiento individual de los jugadores.

Así nació Catanium, cuyo desarrollo tecnológico quedó en manos de Arguedas, mientras Olguín asumió las pruebas de funcionamiento, la gestión de comunidades y la organización de competencias.

Una plataforma construida desde la experiencia

Catanium permite administrar inscripciones, generar mesas, coordinar horarios, programar partidas y registrar resultados desde un mismo lugar. Sin embargo, sus creadores pronto descubrieron que uno de los principales desafíos era cambiar los hábitos de comunidades acostumbradas a utilizar sus propios sistemas de organización.

“Por eso no bastaba con decir ‘tenemos una plataforma nueva’. Catanium tenía que demostrar en la práctica que resolvía problemas, simples y complejos, presencial u online”, explica Olguín.

Según el cofundador, la aceptación comenzó a crecer cuando los organizadores comprobaron que podían simplificar tareas que antes realizaban manualmente. Las experiencias en competencias reales también permitieron identificar problemas y perfeccionar la plataforma a partir de las observaciones de sus usuarios.

Un ejemplo de su aplicación ocurrió durante el Nacional de Catan 2026, donde Catanium fue utilizada para gestionar mesas, registrar resultados y resolver desempates durante la competencia.

Un historial más allá de cada partida

Además de facilitar el trabajo de los organizadores, Catanium busca que cada jugador pueda mantener un registro de su trayectoria competitiva. La plataforma permite consultar resultados, estadísticas y participaciones anteriores, de manera que las partidas formen parte de un historial individual.

“Queremos que cada jugador pueda construir su propia historia competitiva: saber qué ha jugado, contra quién, cómo ha evolucionado y cuál ha sido su rendimiento en el tiempo”, señala Olguín.

Para profundizar en ese seguimiento, el equipo trabaja en indicadores propios, como Catanium Rating Points (CRP) y CORE, que buscan analizar distintas dimensiones del rendimiento individual.

Esta propuesta se relaciona con el crecimiento del Catan competitivo en Chile, donde distintas comunidades han desarrollado ligas, torneos y espacios de entrenamiento. La intención de los fundadores es que esas organizaciones puedan compartir una misma infraestructura sin perder su identidad.

Pero las aspiraciones de Catanium van más allá de las competencias. Sus creadores proyectan una escuela de Catan, inicialmente para adultos y posteriormente para niños y niñas, además de contenido digital con transmisiones de partidas, análisis y material educativo.

En paralelo, la plataforma comenzó a incorporar otros juegos de mesa, entre ellos Cities, abriendo la posibilidad de extender sus herramientas a nuevas comunidades.

Por ahora, Olguín y Arguedas continúan perfeccionando Catanium con el mismo propósito que dio origen al proyecto: reducir el trabajo administrativo que implica organizar una competencia y permitir que jugadores y organizadores dediquen más tiempo a las partidas y sus comunidades.