Mancala: la mecánica ancestral que sigue moviendo la estrategia en los juegos modernos

La mecánica de “contar y distribuir fichas” es una de las más antiguas y elegantes en el mundo de los juegos de mesa. Hoy la encontramos en títulos modernos como Five Tribes: The Djinns of Naqala, de BrunoCathala; Istanbul, de Rudiger Dorn; o Trajan, de Stefan Feld. En todos ellos, los jugadores recogen fichas o piezas de un lugar y las colocan una a una en espacios contiguos, siguiendo un recorrido determinado, buscando generar ventajas tácticas con el último espacio donde depositan la ficha.

Esta dinámica, que genera un flujo constante de movimiento y toma de decisiones, tiene su origen en la familia de juegos conocida como Mancala, una tradición ancestral que atraviesa siglos y continentes.

¿Cómo se juega?

Todos los juegos de Mancala comparten una base común que define su identidad lúdica. En primer lugar, las fichas —que tradicionalmente representan semillas, piedras o conchas— son compartidas por ambos jugadores, lo que implica una dinámica constante de interacción y cálculo mutuo. Esta característica transforma cada movimiento en una decisión estratégica que considera no solo el beneficio propio, sino también la posibilidad de ventaja para el oponente.

Otra constante es la forma en que se juega: cada turno consiste en recoger todas las fichas de un agujero y distribuirlas una a una en los siguientes espacios del tablero, siguiendo un recorrido específico, normalmente circular. A este gesto se le llama “siembra”, y es el corazón de la mecánica del juego. A diferencia de otros juegos de captura, en Mancala cada agujero puede contener múltiples fichas, lo que abre la posibilidad de cadenas de movimientos, bloqueos y capturas, haciendo que la sencillez del sistema oculte una profundidad táctica notable.

Aunque su origen es incierto, su nombre genérico de Mancala (nombre que al parecer, proviene del árabe naqala, mover), está inspirado en el libro “Awélé, le jeu des semailles africaines” de Pascal Reysset y Francois Pingaud, de 1993.

Semillas, mover y estrategia

Las historias apuntan a que los juegos de Mancala fueron creados como una metáfora de la siembra, cosecha y fecundidad de la tierra, reflejado claramente en su mecánica de juego que consiste en trasladar “semillas” entre agujeros. En otras palabras, se trata de un juego de cálculo y administración de recursos, normalmente para dos jugadores. Está catalogado como un juego abstracto, al igual que el GO y Ajedrez, y se le considera tan antiguo como éstos.

A diferencia del Backgammon -otro clásico donde se mueven fichas alrededor de un tablero-, en Mancala la captura de semillas es la clave para ganar, lo que convierte cada movimiento en un ejercicio de cálculo y estrategia.

Se han encontrado evidencias del juego a lo largo de todo Europa y Africa, desde Bosnia hasta Israel. Su amplia difusión en la antigüedad se debe a las rutas migratorias y a las relaciones comerciales entre los continentes europeo, asiático y africano. Una primera mención del juego data del siglo X d.c.

Tradición ancestral

También conocido como wari, warri, ware, wari, ourri, owari, awele, walle, awalé, aware, awaoley, oware, wouri, entre otros, los juegos de Mancala, según las evidencias, son originarios de África, aunque la variante más popular en occidente es denominada Awalé, Warri o Awari. Mientras que en Zambia es conocido como Mulabalaba, en Africa oriental como Bao y en Indonesia como Congklak.

Muchos tableros de mancala están intrincadamente tallados en madera y hoy adornan las exposiciones de los museos etnológicos de todo el mundo. Sin embargo, lo corriente y más a mano, era cavar huecos en el suelo. Como piezas de juego se utilizan semillas, conchas, bolas de excrementos o piedras pequeñas.

Aunque comparten características en común poseen reglas distintas, como se puede apreciar en el libro de Larry Rus de 1999, “The Complete Mancala Games Book”, en donde se describen más de 150 juegos de Mancala. Así también, encontramos juegos de Mancala de dos filas, de cuatro filas y con un número impar de filas. Aunque existen también mancalas de una sola hilera, para jugar en solitario, como el Tchuka Ruma, practicado en India.

Algunas de las variantes más conocidas de los juegos de Mancala son el Oware, Awalé y Kalah.

Como muestra de su vigencia, algunos de estos juegos cuentan incluso con organizaciones y plataformas dedicadas a preservarlos y difundirlos. Tal es el caso de Oware, que desde 1995 tiene una asociación con sede en Inglaterra dedicada a promover el juego, organizar torneos internacionales en países como Antigua, Francia e Inglaterra, y llevar la competencia a escuelas en Londres. Awalé, por su parte, tiene su propio sitio web archivado, donde se recopila información histórica, reglas, datos curiosos y anécdotas que dan cuenta del valor cultural y lúdico que este juego sigue teniendo hasta hoy.

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