El pasado 22 de noviembre se jugó la última partida del Torneo Nacional de Catan. La jornada, organizada por Devir Chile, tuvo lugar en el Park Plaza Hotel, en Providencia, donde Andrea Torrejón alzó el trofeo y se ganó un cupo para representar al país en el Continental Americano 2026 en Iguazú, Brasil.
La representante nacional tiene 32 años es de La Serena, licenciada en Física y candidata a Doctora en Energía, Agua y Medio Ambiente. Actualmente cursa su último semestre de doctorado y además se desempeña como docente universitaria.
Empezó a jugar Catan en 2016 cuando era estudiante de licenciatura. «Teníamos una mesita en la sala de estudios y jugábamos varios juegos con mis compañeros. Un día alguien llevó un Catan, y nunca paré de jugar», contó.
Desde una mesa improvisada en una sala de estudios hasta levantar el título nacional de Catan 2025, su historia combina curiosidad, calma, disfrute del juego y una relación honesta con la competencia. En esta entrevista, Andrea responde con franqueza sobre su camino, su experiencia en el Nacional y lo que significa hoy representar a Chile a nivel continental.
-¿Generalmente con quien juegas?
-Generalmente juego con mis amigos de la universidad. Definitivamente ellos son mi escuela. Hasta el día de hoy seguimos haciendo juntas para jugar jueguitos. Además, hubo una temporada que jugué mucho online.
-¿Antes de ir al nacional estuviste entrenando?
-Antes de clasificar al nacional no entrené nada. Luego de clasificar entrené poco, pero la semana anterior al nacional me enfermé y estuve en cama. Esa semana jugué muchísimo Colonist, y llegué con la fe a Santiago.”
-¿Como crees que estuvo la organización de los clasificatorios y del nacional?
Era primera vez que iba a un torneo clasificatorio, y por ende a un nacional. Como no tengo punto de comparación, es difícil hacer un juicio. De todas formas, creo que en general estuvieron bien. Mi único llamado a los próximos torneos clasificatorios y nacionales es que sean espaciados en el tiempo, cosa de que los clasificados de regiones más extremas puedan viajar sin problemas al nacional.
¿Qué sentiste cuando en el Nacional sabias que podías o ya habías ganado?
-Debo ser honesta. Nunca fui con alguna expectativa de ganar. Me tomó por sorpresa y creo que aún no me la creo. Cuando pasé a semi finales me alegré porque me iría con un regalito a la casa, y cuando pasé a la final estaba en shock, no sabía cómo había agarrado tanto vuelo. Ya cuando gané fue una locura, no estaba preparada para ganar, seguí en shock mucho rato, y lo único que pensaba era en cómo traerme todos los juegos que había ganado a La Serena, ya que tenía pasaje en avión solo con bolso de mano a la vuelta.
Con los días he podido masticar la idea de que salí campeona, me junté con mis amigos a celebrar jugando juegos de mesa, he podido decirme a mí misma “soy campeona de catan” con un poco de orgullo y a la vez risa; lo primero porque nunca había salido campeona de nada, y risa porque es algo que me desconcierta”
-¿Cuál crees que fue el secreto o lo más importante que hiciste para lograr ganar el nacional?
-No creo tener un secreto, me gustaría que lo hubiese. Y si lo conocen por favor díganmelo. Pero yo creo que es mantener la calma y pensar muy bien cada paso que se va a dar antes de. Pero sobre todo tener una buena disposición con las/os compañeras/os de mesa y disfrutar la partida como si fuese la última.
¿Como ves el nivel de jugadores en Chile comparado con el nivel extranjero?
La verdad es que no sé cómo es el nivel en el extranjero, y eso me inquieta.
-¿Cuáles son tus expectativas en el Continental Americano en Iguazú, Brasil?
-Ahora vivo en un vaivén entre ir sin ninguna expectativa, porque nunca imaginé que podría pasar esto, y también ir con la expectativa de ganar. Me encantaría poder traer la alegría de llegar muy lejos en el continental.
-¿Qué consejo le darías a quienes desean jugar a este nivel de Catan competitivo?
La verdad es que me gustaría dar un consejo a las personas en general. Que jueguen y disfruten más allá del resultado. Creo que no debiese importar más que el goce de jugar un juego que nos gusta mucho. Y que se prueben en torneos locales, independiente si son los mejores o no. Tal como me pasó a mí, que fui a probar suerte a un torneo a Coquimbo y llegaré a Brasil, puede que muchos que no se atreven estén perdiendo la oportunidad de probarse con otros competidores, y quien sabe, quizás ganarles y llegar lejos.
Hoy Andrea representa a Chile rumbo al Continental Americano en Iguazú, llevando consigo esa mezcla poco común de rigor, disfrute y capacidad de sorprenderse con las oportunidades que la vida nos entrega.